Heredó 330 mil dólares y ahora vive en la calle
Se trata de Lorna Werbb, una mujer de 51 años que tras perder su fortuna, sobrevive en la puerta de la Iglesia de San Bernabé
Una mujer británica de 51 años, Lorna Webb, madre de dos hijos, heredó hace un tiempo atrás un monto total de 250 mil libras, que representan un total de 330 mil dólares. Todo ocurrió luego de la muerte de un familiar y en un tiempo récord de 14 meses lo gastó todo en heroína y alcohol.
Además del deterioro de su salud, la Webb perdió dos propiedades que tenía y ahora vive en la calle de la ciudad de Cambridge y enfrenta problemas con la ley. Según señaló el medio británico The Sun, luego de heredar la fortuna, la mujer llegó a gastar hasta unos 700 dólares por día para la adquisición de sustancias prohibidas.
El gasto no sólo era para ella, si no también para los amigos que aparecieron de la mano del dinero, y todos agradecidos a la señora Webb por su generosidad. "Cuando obtuve el dinero, empecé a vivir locamente, me la pasaba todo el día con mis amigos, todos adictos. No había forma de que dejáramos la droga. Y yo les daba dinero cuando a ellos les faltaba para que puedan continuar consumiendo", declaró la mujer al medio local Cambridge News, luego de heredar la fortuna tres años atrás.
Webb confesó que además de perder el dinero perdió mucho peso y tuvo un colapso nervioso. "La heroína me impedía comer. Todo lo que comenzó a pasarme era muy doloroso para mi cuerpo, y por mi apariencia nadie quería alquilarme una habitación", enfatizó.
Webb relató que en su vida tuvo una infancia difícil, que se mudó a Cambridge a los 19 años, que tuvo un marido que la abandonó de un día para el otro y que tiene dos hijas, Sasha y Faith, a quienes no ve desde el momento que cayó en su adicción a las drogas. Pese a todos los problemas que tuvo que afrontar, la mujer segura que no poder ver a sus hijas es el único hecho que lamenta profundamente de su vida actual.
Hoy en día, Webb sobrevive en la puerta de la Iglesia de San Bernabé. También, el descontrol de su vida la empujó hacia el delito y hoy enfrenta dos cargos por robo y una causa por golpear, en estado de ebriedad, a un trabajador de emergencia municipal.
Como castigo, el tribunal de justicia de Cambridge le emitió una orden de comportamiento criminal por el que no puede circular por Mill Road durante dos años. Recibió también la obligación de realizar 28 días de actividades de rehabilitación.
Por otra parte, uno de los jueces que decretó el castigo de la mujer sentenció que "el comportamiento de Webb ha provocado que miembros de la comunidad de Mill Road, se sientan acosados y angustiados por ella durante muchos años. Su actitud es intimidante, disruptiva y agresiva".