Israel desarrolla una vacuna oral contra el coronavirus
Se trata de Oravax, un trabajo en conjunto los laboratorios Oramed y Premas. Comenzará sus ensayos de Fase 1 luego de los resultados positivos en la etapa preclínica. Argentina también desarrolla un píldora similar
Una compañía farmacéutica israelí se prepara para lanzar un ensayo clínico de fase I de la que podría convertirse en la primera vacuna oral Covid-19 del mundo: Oravax. Sin embargo, no es la única vacuna oral en desarrollo, Argentina también se encuentra trabajando en la suya.
Oramed Pharmaceuticals, una empresa farmacéutica basada en la tecnología desarrollada por el Centro Médico Hadassah, anunció el fin de semana la creación de empresa en conjunto con el laboratorio Premas Biotech con la intención de desarrollar una vacuna oral. Juntos formaron Oravax Medical. Su potencial vacuna se basa en la tecnología de administración oral “POD” de Oramed y la tecnología de vacunas de Premas.
¿Qué ventajas tendría la vacuna oral?
“Una vacuna COVID-19 oral eliminaría varias barreras para la distribución rápida y a gran escala, lo que podría permitir que las personas se tomen la vacuna en casa”, explicó el director general de Oramed, Nadav Kidron a Jerusalem Post.
La nueva vacuna candidata de Oravax se dirige a tres proteínas estructurales de las nuevas cepas de coronavirus a diferencia de la proteína de pico único dirigida a través de las vacunas Moderna y Pfizer. Por lo tanto, “esta vacuna debería ser mucho más resistente a las variantes de Covid-19”, auguró Kidron.
Sin embargo, las ventajas de una vacuna oral van más allá de la seguridad y la eficacia, aseguró el director de Oramed y explicó que los medicamentos orales tienden a tener menos efectos secundarios. Por ejemplo, alrededor del 10% de las personas que son vacunadas por Pfizer o Moderna informan tener algunos efectos adversos. De manera similar, la vacuna desarrollada por AstraZeneca parece generar efectos secundarios relaciones con coágulos en la sangre.
Además, otra de sus ventajas es que está basada en levadura, lo que hace que el tiempo y el costo de producción sean mucho más baratos que sus competidoras inyectables. Tampoco requeriría una administración profesional ya que se podría ingerir como una medicamente corriente.
Por último, la vacuna puede enviarse a temperatura de refrigerador e incluso almacenarse a temperatura ambiente, “lo que facilita logísticamente su obtención en cualquier parte del mundo”, confirmó Kidron.
¿Cuándo iniciarán los estudios?
Oravax anticipa comenzar un estudio clínico durante el segundo trimestre de 2021. Kidron adelantó que está solicitando ensayos en varios países incluidos Estados Unidos, Israel, Europa y México. También espera apuntar a África, donde una vacuna oral de este tipo podría resultar esencial. Se espera que los datos de ensayos en humanos de Fase I estén disponibles dentro de tres meses.
La vacuna oral argentina
De manera similar a los laboratorios del país hebrero, Argentina, en una asociación con Brasil y Francia, se encuentra desarrollando su propia vacuna oral contra el virus. De la investigación participa el Conicet junto a tres universidades nacionales.
Liderados por Hugo Luján, del Conicet y de la Universidad Católica de Córdoba; Jorge Kalil, de la Universidad Federal de San Pablo, Brasil, y David Klatzmann, de la Universidad de la Sorbona, en Francia, el cuerpo de investigadores internacionales actualmente se encuentra probando el medicamento en animales.
Si los resultados de la frase preclínica del proyecto salen bien, el siguiente paso sería la realización de ensayos clínicos en humanos, indicó Luján: "Apuntamos al desarrollo de una vacuna que se podría aplicar como una pastilla, lo que tendría mayor aceptación para la población y favorecería su almacenamiento a temperatura ambiente”, sintetizó el experto argentino.