La sucesora de Angela Merkel busca tender puentes hacia el ala derecha

Quiere cerrar las divisiones e integrar al partido

BAE Negocios

La sucesora de Angela Merkel al frente de la Unión Demócrata Cristiana (CDU), Annegret Kramp-Karrenbauer, procuró consolidar su poder después de una victoria estrecha, con el nombramiento de un conservador en un puesto clave para contener a la corriente más derechista del partido.

Un día después de la votación que la encumbró por un estrecho margen como la presidenta del partido, AKK -como se denomina en Alemania a la nueva líder, postuló en el congreso de la CDU al líder de la Joven Unión (JU), Paul Ziemiak, para el estratégico cargo de secretario general del partido.

En su elección se puso en evidencia la necesidad del partido de contener tanto las divisiones internas entre el centro y la derecha como del electorado.

"Una presidencia no puede actuar sola, necesita un fuerte equipo", afirmó AKK al proponer ante sus delegados a Ziemiak, una designación considerada como un gesto conciliador hacia el ala del derrotado aspirante a la presidencia, Friedrich Merz.

La facción más conservadora de la CDU está preocupada por el avance de la ultraderecha tanto en Alemania como en el resto de Europa y pretende frenar la erosión de su electorado con una agenda que vire hacia posiciones más extremas.

El ala de Merkel, de la que AKK es su fiel seguidora, advierte por su parte que la erosión de los grandes partidos no sólo se plasma en el traspaso de votos hacia esos partidos sino también hacia partidos como los Verdes, que ahora ocupan el segundo lugar en intención de votos.

"La CDU es un partido de tradición centrista. Abandonar ese espacio sería una traición hacia nuestros valores, además de una falsa estrategia", comentó la delegada Angelika Volquartz, ferviente partidaria de AKK, en declaraciones a la agencia de noticias EFE. Algunos la observan como un seguro para la coalición de gobierno de la CDU.

Esta nota habla de: