Se contrajo la actividad manufacturera en EE.UU. por primera vez desde 2009
Subieron pedidos de subsidio por desempleo en varios Estados
Aunque el presidente Donald Trump dijo que a la economía de Estados Unidos "le está yendo realmente bien", la realidad es más compleja y el panorama se ha oscurecido considerablemente, incluso para las fábricas estadounidenses, que se están contrayendo por primera vez en una década y se suma a los signos que indica que la recesión está a la vuelta de la esquina.
Si bien el gasto del consumidor, principal conductor del crecimiento, sigue hacia arriba impulsado por el bajo nivel de desempleo, sin embargo, el gasto corporativo ha sido débil. Eso a pesar del hecho de que se suponía que la reforma fiscal del año pasado provocaría una ola de inversión empresarial creadora de empleo, orientada a fábricas, software y equipos. "Desafortunadamente, vimos un alza mínima a corto plazo", dijo Lindsey Piegza, economista en jefe de Stifel, que estima que hay al menos un 50% de posibilidades de una recesión en 2020 en Estados Unidos.
Además, la actividad de las fábricas disminuyó en agosto por primera vez desde septiembre de 2009, según un informe de IHS Markit. "La guerra comercial lo está exacerbando", dijo Jeffrey Sherman, coadministrador de cartera del Fondo de Renta Fija DoubleLine Core. "Mucho de esto es daño autoinfligido".
Por su parte el CEO de DoubleLine Capital, Jeffrey Gundlach, ve una probabilidad del 75% de una recesión antes de las elecciones presidenciales de 2020.
Trump intensificó la guerra comercial a principios de este mes al anunciar planes para imponer un arancel del 10% a 300.000 millones de dólares en bienes de consumo chinos, incluidos televisores, teléfonos inteligentes y calzado. "En el centro de la debilidad está el deterioro en las relaciones comerciales", dijo Piegza de Stifel.
La manufactura constituye una pequeña parte de la economía general de Estados Unidos. Pero el riesgo es que la tormenta se extienda de las fábricas al resto de la economía. Los consecuentes recortes salariales y los despidos dañarían el gasto del consumidor.
Las solicitudes de desempleo subieron en un promedio de 5% en estados manufactureros clave como Michigan, Pensilvania, Ohio y Wisconsin desde que se impusieron los aranceles estadounidenses a China en septiembre de 2018, de acuerdo con el Bank of America. Mientras que las solicitudes de desempleo de Iowa han aumentado 16 por ciento.