Si no hay acuerdo por el Brexit habrá "frontera dura" en Irlanda, dice la UE

Dura advertencia del bloque europeo al gobierno británico

BAE Negocios

Irlanda del Norte tendrá una "frontera dura" con su vecina del sur si el Reino Unido decide abandonar la Unión Europea sin un acuerdo de retirada, aseguró el vocero de la Comisión Europea, Margaritis Schinas.

El funcionario reflejó la posición de la UE de que Irlanda, al igual que el resto de los estados miembros, tendría que hacer cumplir las aduanas de la UE y otros controles sobre las importaciones desde Gran Bretaña después del Brexit en ausencia de un acuerdo.

En respuesta a los comentarios de Schinas, el vocero de la primera ministra británica, Theresa May, afirmó que el Reino Unido haría todo lo posible para evitar una frontera dura.

Bruselas y Dublín han presionado al gobierno británico para que se centre en lograr un acuerdo de retirada en Irlanda del Norte. Tres décadas de conflicto civil en la provincia británica terminaron con un acuerdo de paz conocido como el Acuerdo de Viernes Santo.

El “backstop” o salvaguarda irlandesa fue la razón por la que se rechazó el texto de May

Presionado para dar la posición de la UE de garantizar que las fronteras permanezcan libres de obstáculos según lo acordado en el acuerdo de paz, Schinas dijo: "Si quieren presionarme y especular en lo que puede pasar en un escenario de no acuerdo en Irlanda, creo que es bastante obvio... Tendrás un frontera dura".

El compromiso de la Unión con el Acuerdo de Viernes Santo "tendrá que tener en cuenta inevitablemente este hecho", agregó, al tiempo que insistió en que la UE respaldaría los acuerdos de paz.

Los legisladores no han entrado en detalles sobre lo que podría suceder en la frontera irlandesa en caso de que el Reino Unido se vaya sin un acuerdo el 29 de marzo. La UE anticipó que no permitirá una situación en la que los productos británicos puedan ingresar a su mercado único sin observar las regulaciones impuestas a través del bloque.

El "backstop" o salvaguarda irlandesa fue la razón por la que se rechazó el acuerdo de May la semana pasada, según un número importante de legisladores británicos.

Bajo la salvaguarda, el Reino Unido permanecería atado a las normas europeas hasta que se negocie una forma de garantizar que los productos británicos cumplan con las regulaciones de la Unión sin tener que ser revisados en la frontera irlandesa.

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