Suecia tendrá nuevo gobierno después de cuatro meses

Inédita alianza entre izquierda y derecha apoyará un nuevo mandato de Stefan Löfven

BAE Negocios

El socialdemócrata Stefan Löfven probablemente logre un segundo mandato como primer ministro de Suecia, después de que el Partido de la Izquierda (ex Partido Comunista) dijo que se abstendrá en una votación que se realizará mañana, dándole al ex líder sindical los números que necesita para ser elegido después de cuatro meses de estancamiento político en el país.

Löfven ya contaba con el respaldo del Partido Centrista, los Liberales y los Verdes, después de un histórico acuerdo que unió a la centroderecha y a la centroizquierda, pero el Partido de la Izquierda había amenazado con echar por tierra sus posibilidades de asumir como primer ministro si no se le daban garantías de que iba a tener voz en el nuevo Ejecutivo.

"Ahora tenemos la posibilidad de poner fin a cuatro meses de incertidumbre política en Suecia y formar un Gobierno fuerte que no dependa de los Demócratas de Suecia", dijo Löfven en diálogo con la prensa.

Las elecciones de septiembre dejaron un Parlamento muy fragmentado, lo que provocó que ninguno de los grandes bloques pudiera gobernar sin el apoyo de los Demócratas de Suecia (SD), un partido contrario a la inmigración con raíces en grupos de supremacía blanca.

Löfven se había asegurado la semana última el apoyo de centristas y liberales en un acuerdo que implica un giro derechista con reformas del mercado laboral y recortes fiscales y que resalta de forma expresa que los excomunistas quedan fuera de "cualquier influencia" en la dirección política de Suecia.

El líder de los ex comunistas, Jonas Sjöstedt, había condicionado el lunes su abstención a una negociación con Löfven, lo que motivó que el proceso de nominación del candidato se retrasase hasta ayer y la votación parlamentaria pasara entonces para mañana viernes.

El bloque de izquierda de Löfven, cuyo partido fue el más votado, logró 144 escaños frente a 143 de la Alianza -conservadores, centristas, liberales y democristianos- y 62 del SD.

De acuerdo con el sistema sueco, para ser elegido primer ministro basta con no tener una mayoría en contra y, antes de poder convocar elecciones extraordinarias, son necesarias cuatro votaciones fracasadas en la Cámara.

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