Empresa argentina de alimentos congelados llega a Chile, Brasil y Estados Unidos
Frizata, creada por dos emprendedores locales, espera facturar 1.500 millones de pesos este año, el doble que en 2020
El segmento de las foodtech crece a paso firme y las empresas argentinas del segmento comienzan a posicionarse a nivel internacional.
En ese contexto, la compañía de alimentos congelados Frizata -creada hace dos años por los emprendedores locales Adolfo Rouillon y José Robledo- acaba de poner un pie en Santiago de Chile, luego de una inversión de 1 millón de dólares, espera llegar a mitad de año a San Pablo (Brasil) y a fines de 2021 desembarcará en Estados Unidos.
Fuentes de la empresa le explicaron a BAE Negocios que la proyección de ventas estimada para este año alcanza los 1.500 millones de pesos, es decir, el doble de lo que facturó en 2020.
"Venimos a romper con el molde de las frozen food. Disruptiva en la cadena de valor, con alimentos únicos que solo se encuentran en nuestra tienda online. Vinimos a transformar la industria alimenticia que se ha mantenido igual en los últimos cincuenta años: hacemos los alimentos que la gente quiere comer y no los que el supermercado decide vender", afirma Rouillon.
El plan de internacionalización viene de la mano de la incorporación de cincuenta personas con diferentes perfiles que incluyen atención al cliente, data insights, data analytics, tecnología, Investigación y desarrollo de alimentos, calidad y procesos. La expectativa de la empresa es alcanzar los cien productos este año.
Emprendedores de raza
Sus fundadores emprenden juntos desde hace más de veinte años en startups de tecnología y alimentos.
Con el know how de los desafíos que enfrenta la alimentación en las grandes ciudades del mundo, crearon Frizata, una marca nativa digital DNVB (Digitally Native Vertical Brand). Se trata de una compañía que está integrada verticalmente: se ocupa de la fabricación, comercialización online, distribución y el servicio de atención al cliente.
Frizata cuenta con un equipo de I+D que innova en el diseño de nuevos alimentos adaptados al consumidor de hoy. Así nace la línea Meat Free, pensada para el consumidor flexitariano, cuya dieta está basada en una variedad de plantas, pero que no resigna completamente la proteína animal sino que reduce su consumo.
Con estos productos pueden disfrutar de la experiencia de comer productos con gusto a carne pero sin carne, pero con la misma textura, sabor y nutrición. Hoy la compañía cuenta con siete alimentos de esta línea.
"Para llegar a los 70 productos, hay no menos de 500 ideas. Innovamos sin las restricciones de la industria: nuestro proceso de co-innovación es ágil y nace de nuestra interacción directa con cada uno de nuestros consumidores, los escuchamos y no hay nadie en el medio que nos limite. Nos movemos a la velocidad digital", afirma Rouillon.