CONFLICTOS LEGALES

Taylor Swift fue la única famosa que vio venir el colapso de FTX y Elon Musk la elogió

La estrella norteamericana fue la única famosa que consultó con su equipo legal antes de aceptar un contrato de promoción. Rechazó USD 100 millones del exchange, que meses después colapsó y se fue a la quiebra

BAE Negocios

"Engañame una vez, engañame dos veces. ¿No sabés que el dinero no es mi único precio?", canta Taylor Swift en su canción Karma, aunque eso bien podría haberle dicho al exchange cripto FTX cuando le ofrecieron 100 millones de dólares para que los promocione. Es que la cantante fue la única estrella que consultó a su equipo legal antes de firmar el acuerdo. Así, se salvó de quedar involucrada en las tantas denuncias que ahora recibieron las celebridades que promocionaron FTX, hoy en quiebra y con cientos de deudas para inversores. 

Adam Moskowitz, quien representa a inversionistas en una demanda civil de alto perfil contra los famosos que respaldaron a FTX, reveló en el podcast The Scoop que Swift fue la única en consultar a su equipo legal y hacer averiguaciones previas sobre FTX antes de llegar a un acuerdo. "¿Pueden decirme que estos no son valores no registrados?", consultó la cantante a los jefes del exchange durante las negociaciones por un acuerdo de 100 millones de dólares que, finalmente, no se llevó a cabo. 

Swift hizo lo que no hicieron estrellas como el jugador del fútbol americano Tom Brady y su ex esposa y supermodelo Gisele Bundchen, el actor Larry David, la estrella de Shark Tank Kevin O'Leary y la leyenda de la NBA Shaquille O'Neal. Ellos ahora se enfrentan a una denuncia que busca 5.000 millones de dólares en daños.

Taylor Swift, entonces, fue muy precavida. Y eso lo remarcó el CEO de Tesla y dueño de Twitter, Elon Musk“No estoy sorprendido. Taylor es inteligente y su padre es un banquero de inversiones muy respetado”, escribió el segundo hombre más rico del mundo en su red social.

I’m not surprised. Taylor is smart and her father is a well-regarded investment banker.

— Elon Musk (@elonmusk) April 19, 2023
Lo que Taylor Swift vio venir

"Yo sabía que eras un problema cuando te vi entrar", se escucha en la canción I Knew You Were Trouble de Taylor Swift. La frase probablemente resuena en la cabeza de los famosos que no lo supieron cuando Sam Bankman-Fried, exCEO de FTX, entró a sus oficinas para negociar los contratos de patrocinio. En pocos meses, lo que ellos promocionaron en sus redes —que probablemente hizo que muchos de sus seguidores invirtieran— se cayó a pedazos. De un día para otro, FTX colapsó, y todas las personas que quisieron sacar su dinero descubrieron que no podían hacerlo. Su dinero había desaparecido.

¿Qué pasó? El exchange comenzó a desmoronarse después de que se revelaran los profundos vínculos entre FTX y su empresa hermana, Alameda Research. Alameda usó FTT, la criptomoneda de FTX, como garantía para obtener préstamos de miles de millones de dólares y, con ellos, comprar acciones de empresas emergentes.

 

Sin embargo, FTX supuestamente prestó activos de los clientes para ayudar a la empresa a llenar los vacíos después de que los precios de las criptomonedas se desplomaran a principios de este año. Como revelaron que que FTT constituía una gran parte del balance de Alameda, Binance decidió vender sus FTT. Los clientes se apresuraron a sacar dinero y la compañía se declaró en bancarrota el 11 de noviembre, lo que llevó a Bankman-Fried a renunciar.

Apenas una semana después de la quiebra, los patrocinadores recibieron una denuncia por promocionar FTX, que era "en última instancia, un esquema Ponzi, que engañaba a los clientes y posibles clientes con la falsa impresión de que cualquier activo de criptomoneda mantenido en la plataforma engañosa de FTX estaba seguro y no se invertía en valores no registrados".

Taylor Swift, un paso adelante de los demás artistas

— ¿Qué le recomendarías a alguien que está empezando en la industria de la música?
— Que se consiga un buen abogado.

La respuesta de Taylor Swift a una de las 73 preguntas de Vogue ilustra a la perfección por qué la cantante se asesoró a la hora de negociar con FTX

Su padre, Scott Swift, tiene varias décadas de experiencia en Merrill Lynch como asesor financiero. Fue uno de los primeros en invertir en la discográfica Big Machine Records cuando esta firmó a su hija. La inversión probó ser muy buena: el éxito de la artista disparó la fama de la disquera y, con ella, su dinero se multiplicó. 

Sin embargo, cuando todo era felicidad, llegó la desgracia. Scott Brochetta, accionista mayoritario de Big Machine Records —la discográfica con la que se lanzó como artista cuando tenía 15 años—, vendió todas las grabaciones originales (master records) de las canciones de Taylor Swift sin avisarle, por lo que le quitó la posibilidad de ser dueña de los derechos de las canciones. Previamente, Swift ya había intentado comprar los masters sin éxito. La artista debió asesorarse con muchos abogados para encontrar solución al problema. 

I’m enchanted to announce my next tour: Taylor Swift | The Eras Tour, a journey through the musical eras of my career (past & present!) The first leg of the tour will be in stadiums across the US, with international dates to be announced as soon as we can!https://t.co/KFuqvrhSGo pic.twitter.com/eVyTcuW8sK

— Taylor Swift (@taylorswift13) November 1, 2022

Después de hablar con su equipo legal, la cantante comenzó a regrabar sus álbumes con algunos arreglos y una voz más experimentada, aunque respetando fielmente las versiones originales: las "Taylor's version". En definitiva, unas versiones con pocos cambios técnicos pero con mucho significado, tanto para ella como para sus fanáticos. La idea, ahora copiada por otros artistas, sentó un precedente en la industria musical y significó un gran aprendizaje para Swift.

No fue el único conflicto legal de Taylor Swift. Ticketmaster, empresa responsable de vender las entradas del The Eras Tour de la cantante que controla más del 70% de la cuota de mercado de los servicios primarios de venta de entradas, aprovechó la fama de la artista para hacer una reventa "a nivel industrial". El sitio colapsó y frustró el tour de Swift. Taylor se involucró en el problema e hizo que la cuestión llegara al Senado estadounidense, que considera la posible intervención del Estado ante una situación de competencia desleal. Como casi nunca sucede, demócratas y republicanos estaban de acuerdo en que esto sucediera.

"No me visto para villanos o para inocentes. Estoy en mi papel de justiciera de nuevo", avisó la artista en su canción Vigilante Shit. Y eso es, quizás, lo que FTX no sabía: Taylor Swift no se deja engañar.

 

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