LA ERA MILEI

Aerolíneas: Grieta entre los sindicatos aeronáuticos por el plan de lucha

La organización del personal técnico (APTA) acusó a sus pares en severos términos, a pesar de pronunciarse contra la privatización

lautalan

La Asociación del Personal Técnico Aeronáutico (APTA) sumó intenso voltaje al conflicto por Aerolíneas Argentinas pero en una modalidad propia. Esa organización apuntó al bloque sindical del sector, que confronta con el Gobierno por su gestión y políticas para el sector aerocomercial, y los calificó de “topos que eliminan Aerolíneas Argentinas desde adentro”.
Para encuadrar su manifestación contra el plan de lucha de sus pares, a través de un comunicado, citaron a Albert Einstein en cuanto “locura es hacer lo mismo una y otra vez, y esperar resultados diferentes”. El texto que firmó el titular de APTA, Ricardo Cirielli, sentó postura además en contra de la privatización de Aerolíneas pero a la vez enfatizó que a la fecha y durante la gestión libertaria, todos los mecanismos sindicales activados para lograr una mejora salarial fracasaron. 
A lo que acotaron que con las derivaciones de las asambleas y paros cumplidos por Aeronavegantes, Pilotos y otras organizaciones, en cuanto a cancelaciones como demoras en los vuelos terminaron colocando a la sociedad en contra de los justos reclamos de los trabajadores.


Un mes atrás, Cirielli no dudó en aseverar que "el kirchnerismo aplaude el conflicto en Aerolíneas porque quiere perjudicar la paz social". Condimenta tal aseveración recordar que el sindicalista fue subsecretario de Transporte Aerocomercial en la presidencia de Néstor Kirchner.
Sobre la gama de consecuencias del plan de lucha que incluyó el paro de transportes del 30 de octubre, APTA definió varios puntos con visión crítica, y citó que la dinámica utilizada generó un descontento generalizado entre los pasajeros y la sociedad, “otorgándole al gobierno legitimidad social para: reactivar la privatización de Aerolíneas Argentinas, declarar como servicio esencial la actividad aeronáutica civil y comercial, desregular el servicio de rampa, en perjuicio de Intercargo y habilitar a pilotos, tripulaciones y aeronaves extranjeras para operar vuelos de cabotaje”, a lo que acotó que también provocó el despido de pilotos y trabajadores de Intercargo.
En su comunicado la asociación del personal técnico reiteró que ha estado y está en total desacuerdo con que Aerolíneas pase a manos privadas.
“Privatizarla es entregarla nuevamente a empresas extranjeras, interesadas solo en sus activos y mercados. La vaciarán, llevarán a la quiebra, o la absorberán y harán desaparecer. Si Aerolíneas se privatiza o desaparece, las empresas extranjeras que la reemplacen operarán solo en destinos rentables y no necesariamente con las mismas frecuencias”, señaló el comunicado.
En efecto Apta se refirió a la coyuntura sosteniendo que incluso en la alternativa donde Aerolíneas deje de ser estatal, a la hora de cubrir los destinos nacionales no rentables, a los que hoy solo vuela Aerolíneas, sus nuevos titulares exigirán subsidios. “Ninguna empresa hace beneficencia. Así, los fondos de los contribuyentes que hoy recibe Aerolíneas se dirigirán luego a empresas extranjeras.
APTA luchará con todos los medios necesarios, usando métodos eficaces, para que Aerolíneas Argentinas siga siendo la línea de bandera pública de nuestro país. Defenderemos la empresa para evitar que la vacíen, como sucedió con Iberia y Marsans”.

Esta nota habla de: