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Evo Morales: "Tengo muchas ganas de volver a Bolivia para estar con mi pueblo"

Mientras espera que se rechace o acepte su renuncia, Morales reivindicó la independencia política de su gobierno y se mostró agradecido con Alberto Fernández. Antes, el aliento argentino en la calle lo hacía sudar; ahora le da fuerza y energía

mjaureguy

Se sorprendió un poco cuando entró al croma verde en una pausa en su visita a Crónica HD para hablar con BAE Negocios, pero enseguida se mostró accesible y cordial. Evo Morales, presidente destituido de Bolivia en el marco de un golpe de Estado, reivindicó la independencia política de su gobierno y afirmó, contundente: "Tengo muchas ganas de volver a Bolivia para estar con mi pueblo”.

—¿Piensa que hay que esperar el proceso electoral de forma pacífica, o insta a que siga la movilización?
—Tengo dos vías: si la Asamblea Legislativa Plurinacional rechaza mi renuncia, todos los procesos que me inician por terrorismo, por secesión, se terminan. Un presidente o ex presidente responde a un juicio por responsabilidades. Piensan los opositores que porque he renunciado ya no soy Presidente. Los juristas dicen ‘he renunciado’, pero mi renuncia no ha sido aprobada ni rechazada por la Asamblea, estoy esperando eso. Segundo, la acción legal, vía la sala penal de la Corte Suprema de Justicia. Si ahí dicen que corresponde a Evo juicio por responsabilidad, se acabaron los juicios ordinarios, por lo tanto, vuelvo a Bolivia.

—¿Cómo se siente en Argentina y cómo es ahora su relación con Alberto Fernández?
—Muy bien, excelente. Mi respeto, mi admiración. Conocía ya desde antes, y a la hermana Cristina. Los alientos que me da el pueblo argentino con sus gritos, "olé, olé, olé" o "grande Evo" me sorprenden. Antes, cuando llegué acá en el '91, iba a dar un discurso y gritaban ‘olé, olé, olé’. Yo del susto sudaba, ahora busco su aliento tan interesante, que te da mucha fuerza y mucha energía.

 

—¿Volvió a verse o habla seguido con Alberto Fernández?
—No, una sola vez. Entiendo que está empezando su gestión, con un poquito de experiencia digo que empezar cuesta, cuesta organizar y encontrar hermanas y hermanos que puedan aportar en tema de gestión. No quiero molestarlo, basta que me garantice refugio. Estoy muy contento, muy alegre.

—¿Teme por su seguridad al volver a Bolivia?
—Sí, es un tema que hay que debatir, pero la mejor seguridad es el pueblo organizado.

—Hace unos días Álvaro García Linera dijo que seguramente iba a haber tres vertientes en las elecciones: una de izquierda (el MAS), una de centro (Carlos Mesa), y una más de derecha (Luis Fernando Camacho). ¿Qué rol cree que va a jugar Áñez en este proceso electoral?
—Esta vez lo voy a contradecir. En política no hay centros, es izquierda o derecha. Los únicos de izquierda somos nosotros, los otros son toditos de derecha. Puede ser derecha no violenta, violenta, racista o no racista, pero es derecha o izquierda. El único partido de izquierda que participa de las elecciones es el MAS.

—¿Cómo logró implementar lo que se conoció como el "milagro boliviano"?
—Esa es la lucha del pueblo boliviano. Las nacionalizaciones, la educación, que no es servicio, es un derecho. Los saberes básicos son un derecho humano y no un servicio privado. Luchamos por los derechos colectivos, no solamente por los derechos individuales, los derechos humanos. Hay una profunda diferencia, y nuestra constitución expresa justamente esta diferencia inclusive con las constituciones de Europa. Nuestra constitución, la patria social, en la parte de derecho está muy debatida en toda Europa, pero viene del pueblo y no hemos importado las políticas de Europa ni de los estudiosos de Harvard, de Estados Unidos.

 

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