La Cámara Nacional Electoral dijo que es "imposible" que haya fraude
A dos días del balotaje 2023, el secretario de Actuación Electoral de la Cámara le bajó la espuma a la idea de "fraude" que agitaron algunos sectores
El secretario de Actuación Electoral de la Cámara Nacional Electoral (CNE), Sebastián Schimmel, sostuvo que "es imposible alterar los votos una vez cerrado el proceso electoral", en el balotaje del próximo domingo 19 de noviembre.
Con la veda electoral ya iniciada, quedan pocos días para que los votantes definan el próximo presidente: si será el candidato de La Libertad Avanza (LLA), Javier Milei, o el candidato de Unión por la Patria (UxP), Sergio Massa.
Mientras que algunos sectores sentaron la idea de que podría cometerse "fraude", Schimmel explicó que "en nuestro país afortunadamente es imposible" alterar los datos una vez finalizado el proceso de votación.
Esto se debe al "acta de escrutinio", momento en el que participan las autoridades de la mesa y los fiscales. Y luego, el "control de la trazabilidad de la urna que tiene todo un seguimiento hasta llegar a las juntas electorales de cada provincia".
Schimmel explicó que el escrutinio provisorio "no tiene validez" legal, ya que es meramente informativo. En cambio, es el escrutinio definitivo, que se realiza 48hs después de finalizada la elección, el que tiene valor legal.
El escrutinio definitivo lo realiza cada una de las juntas electorales de los 24 distritos del país. "Esto tiene una garantía porque se descentraliza la tarea, es decir, no va a estar a cargo de la Cámara Nacional Electoral, sino de cada una de las Juntas integradas por tres jueces y todo fiscalizado por los partidos políticos", detalló Schimmel.
En este sentido, indicó que el escrutinio final se puede demorar "de acuerdo con la cantidad de mesas en cada distrito", ya que "hay provincias, como la de Buenos Aires, en la que hay 38 mil mesas, por lo que va a demorar más tiempo".
Según estimó, podría llevar 5 o 6 días, pero anticipó que "si hay que abrir urnas se van sumando días y pueden ser un unos 10 o 12 días si hay incidencias".
La legislación electoral establece varias instancias de conteo de votos para garantizar la seguridad y transparencia de los resultados.
El escrutinio de mesa es la primera de esas instancias que comienza el mismo domingo del balotaje a las 18. Se trata del conteo de votos que comienza inmediatamente tras el cierre de las urnas. La información surgida pasa al documento electoral correspondiente para ser enviado a las autoridades.
El mecanismo establece que la autoridad de mesa, asistido por su auxiliar, verifica cuántas personas del padrón votaron efectivamente y, tras ello, abre la urna, cuenta primero los sobres y después los votos emitidos para cada agrupación política. Este escrutinio debe contar con la presencia de los fiscales de las agrupaciones políticas que compiten en la elección.
El escrutinio provisorio comienza una vez finalizado el proceso anterior. También se realiza en el mismo día del balotaje, a partir de los resultados informados por cada presidente de mesa al Ministerio del Interior mediante un telegrama.
Con todos los detalles de los votos, mesa y las firmas de los fiscales de las agrupaciones, se entrega el telegrama al personal del correo. Ellos se encargan de enviar los telegramas a la Justicia Electoral y a la DINE para la totalización y difusión de los resultados preliminares de la elección.
El escrutinio definitivo es el que comienza 48 horas después de finalizado el balotaje con las actas de escrutinio de cada mesa. Este es el escrutinio legal, ya que el escrutinio provisorio puede tener fallas, ya que hay una pequeña proporción de telegramas que no llegan a ser enviados, tienen errores en su confección o quedaron incompletos.
Según el Código Electoral Nacional, no hay un plazo para la finalización del escrutinio definitivo, excepto en el caso de la elección presidencial con un plazo de no más de diez días corridos.
En este procedimiento cada Junta Electoral analiza mesa por mesa de cada distrito que le corresponde y cada una de las actas elaboradas por las autoridades de mesa. Se verifica, entre otras cosas, si el acta fue o no adulterada; tiene o no defectos sustanciales de forma; si el número de quienes votaron coincide con el de sobres enviados por la autoridad de mesa; y si los votos recurridos e impugnados son finalmente válidos o no.
También en el escrutinio definitivo se resuelven los errores en la confección de la documentación electoral; la resolución de la cuestión de los votos de identidad impugnada y recurridos; el conteo de los votos del personal del Comando General Electoral, que votaron con un doble sobre; el conteo de los votos de los electores privados de su libertad; y el conteo de los votos de los electores argentinos radicados en el exterior, entre otras cosas.