Las primeras 24 horas de la crisis en el FdT: de la renuncia de Máximo Kirchner a la elección de Germán Martínez
El diputado santafecino sonó como uno de los favoritos del presidente Alberto Fernández apenas el líder de La Cámpora abandonó la presidencia del bloque de diputados oficialista. El rol del ex ministro de Defensa Agustín Rossi en las negociaciones para la búsqueda del equilibrio y la unidad.
El gobierno del Frente de Todos quedó zambullido por segunda vez en una crisis política, luego de la renuncia de Máximo Kirchner a la presidencia del bloque de diputados oficialista. En esta oportunidad, en el lapso de tan sólo 24 horas, las tres principales patas de la coalición gobernante se apuraron a encorsetar los desacuerdos internos y ratificar la unidad con el nombramiento del santafecino Germán Martínez al frente de la bancada.
El presidente Alberto Fernández y el titular de la Cámara baja, Sergio Massa, se enteraron la tarde del lunes, casi en simultáneo, que el líder de La Cámpora abandonaría el bloque que venía conduciendo desde hace dos años. Cada uno por su lado intentó convencerlo de que reconsiderara su decisión, pero no lo consiguió.
El dirigente del Frente Renovador habló por teléfono con él cinco veces, le propuso diferentes opciones para encauzar la discusión en torno al acuerdo con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y finalmente se conformó con leer por anticipado la carta que Máximo Kirchner hizo pública pasadas las 19.
“He tomado la decisión de no continuar a cargo de la presidencia del Bloque de Diputados del Frente de Todos”, apuntó con contundencia el referente camporista en la primera oración del texto que generó un nuevo cimbronazo en el Gobierno, cuatro meses después del que provocó la vicepresidenta, Cristina Kirchner, cuando difundió una carta en la que reclamó un cambio de Gabinete y cuestionó la política económica.
Las razones que Máximo Kirchner dejó a la vista en la misiva para argumentar su renuncia se podían vislumbrar en varios de los discursos que brindó en el recinto durante 2021. A diferencia del planteo de los diputados y las diputadas de izquierda, no reclamó desconocer la deuda de 44.000 millones de dólares que contrajo el ex mandatario Mauricio Macri ni pidió no acordar con el organismo de crédito. Lo que objetó es “la estrategia utilizada” y “los resultados obtenidos” por parte del “gabinete económico y el grupo negociador que responde y cuenta con la absoluta confianza del Presidente de la Nación”.
Para despejar fantasmas, no sólo lo dejó por escrito, sino que a través de su entorno, el jefe de La Cámpora se encargó de asegurar que permanecería en la bancada. La idea no era romper, ni armar otro bloque con los 17 legisladores que forman parte de la agrupación que lidera.
Germán Martínez no fue el único integrante del bloque del Frente de Todos que quedó “procesando” la noticia. Pero sí fue uno de los pocos que empezó a sonar como posible reemplazo del jefe de La Cámpora, junto a la vicepresidenta de la bancada, Cecilia Moreau, -que puso a disposición su renuncia a ese cargo-; y la secretaria parlamentaria, Paula Penacca.
El ex ministro de Defensa Agustín Rossi, uno de los que más estimuló a Máximo Kirchner para que fuera jefe de la bancada oficialista en 2019 cuando él dejó ese lugar para pasar al Ejecutivo nacional, se convirtió en las últimas horas en el principal promotor de Martínez. A tal punto, que el mismo lunes se encargó de hablar directamente con el mandatario sobre las bondades de su discípulo.
Rossi y Martínez militan juntos hace tiempo en la Corriente de la Militancia en Santa Fe, donde en las primarias pasadas se enfrentaron al gobernador de esa provincia, Omar Perotti. Con sus particularidades, ambos dirigentes han sabido tejer un buen vínculo con los diferentes sectores que componen el Frente de Todos, a pesar de su fuerte identificación con el kirchnerismo.
Con el “Chivo” como padrino, Martínez siguió como espectador el minuto a minuto de las negociaciones que el Gobierno llevó adelante durante este martes para escoger al nuevo presidente del bloque. No recibió ningún llamado del jefe de Estado ni de Massa para ofrecerle ese cargo hasta un rato antes de ir a la Casa Rosada, donde se reunió con ambos cerca de las 19.
"Hoy recibí a Germán Martínez, el nuevo presidente del bloque del Frente de Todos. Su compromiso y trayectoria son muy valiosas para profundizar los consensos y trabajar por leyes que mejoren la vida de las argentinas y argentinos", publicó el presidente en su cuenta de Twitter, minutos antes de que el diputado santafecino saliera al Patio de las Palmeras a dar su primera conferencia de prensa como flamante jefe de la bancada.
El ofrecimiento no lo tomó por sorpresa, pero eligió ser cauto hasta que el teléfono le sonara. También optó avanzar con pie de plomo para garantizar la unidad: “El Presidente me pidió que continúe la enorme tarea que llevó adelante el compañero Máximo Kirchner. No vengo a reemplazar a nadie, Máximo es irreemplazable".