Obispo de Villas designado por Francisco celebró bautismos en la previa a Nochebuena
La concepción social del Papa tiene sus mensajeros en medio de la crisis
La expresión del Papa Francisco se cristaliza, desde que asumió la máxima responsabilidad de la Iglesia, en lo sutil y tácito como también en los documentos y celebraciones religiosas respecto de la concepción universal y de la tierra desde donde comenzó su misión pastoral. Su sintonía y contacto con el movimiento obrero y las organizaciones sociales lo certifican.
Para estas navidades no faltó un capítulo singular de esa prédica que se desarrolló con el bautismo que celebró Gustavo Carrara, primer obispo de las villas designado por su Santidad en la ciudad de Buenos Aires. En efecto, desde esa diócesis tan especial tuvo lugar la ceremonia para familias del comedor comunitario de la organización La Alameda que lidera Gustavo Vera, en el barrio porteño de Parque Avellaneda.
Dicha falange social participa activamente del núcleo que constituyó el Frente Sindical liderado por Pablo y Hugo Moyano, como quedó rubricado tanto en el 21F como en la misa de los trabajadores que sacudió al oficialismo y sus aliados desde la Basílica de Luján. Las repercusiones de aquella convocatoria todavía mantienen su onda expansiva en los círculos de poder cercanos al Gobierno y es motivo de orgullo para sus impulsores, como genuina expresión de fe, pan, paz y trabajo.
El obispo Carrara, monseñor auxiliar de las villas para la Arquidiócesis porteña, llegó el sábado en colectivo desde el Bajo Flores para llevar adelante el sacramento bautismal. El religioso aún vive en la parroquia María Madre del Pueblo de la villa 1-11-14. En su mensaje bautismal agradeció a Vera y su organización por la labor desarrollada a lo largo de varios años. Con el mismo énfasis respeto a todos los que forman parte del pueblo argentino invitó a que los fieles “vayan por todo el mundo anuncien la alegría del evangelio y bauticen en el nombre del padre, del hijo y espíritu santo que estaré siempre con ustedes hasta el fin del mundo”.
En cuanto al significado del bautismo Carrara la significó en el más puro concepto festivo “porque es la bendición de Dios sobre cada uno de nosotros, el bautismo es unión y nos confirma en la dignidad que cada uno tenemos. Los problemas de nuestro mundo empiezan cuando uno cree que puede vulnerar al otro, por eso el bautismo nos confirma que somos todos iguales antes los ojos de Dios, y amados por Dios, a través de Jesús viene en Navidad a confirmar su amor por nosotros y da su vida en la cruz”.