Optimismo en la Rosada a nivel nacional y preocupación por la provincia
Mientras afina estrategias en la recta final, el Gobierno critica la campaña de la oposición, a la que considera básicamente mala. ¿Porqué? Los argumentos pasan por la falta de "una lógica en el discurso". La falencia a la que apuesta el oficialismo es que el kirchnerismo sigue mostrando esas debilidades sobre todo en la caza del voto de los indecisos, que según los encuestadores llegan hasta entre 10 y 20 por ciento del electorado.
"No tienen bien diagramada la campaña", apuntan en Balcarce 50 cuando miran cada paso de los candidatos del Frente de Todos. En los televisores de la Rosada están más atentos a las presentaciones de los opositores que a los actos propios. Hasta llegan a criticar la corbata de Alberto Fernández. Sobre el rol de Cristina Kirchner creen que "cuanto más aparece más complica a los indecisos".
Otro de los desaciertos que le anotan al kirchnerismo es la decisión de mostrarse con Lula da Silva en la cárcel de Brasil y enfocar la campaña en la 1ª y 3ª sección de la provincia de Buenos Aires. "Hacen campaña en dos distritos donde están cómodos. Tienen más complicado el interior. Están desenfocados", analizan en un despacho.
Cambiemos tiene otras peleas en el territorio bonaerense con una estrategia de presencia territorial, herramientas de comunicación digital y un seguimiento del electorado manzana por manzana. La provincia de Buenos Aires es la madre de todas las batallas por ser el distrito electoral más importante del país.
En la Rosada estiman, en provincia, una diferencia de 8 puntos en las PASO del 11 de agosto, pero especulan con que en las dos últimas semanas Macri mejore. La última semana antes de las primarias "se extrema la polarización y el voto útil a nuestro favor", enfatizan en el entorno del Presidente.
Macri suma viajes (Mar del Plata, Bahía Blanca, Córdoba, Santa Fe) pero no pisará el conurbano
La brecha con los Fernández se acortó pero Juntos por el Cambio no repunta en Buenos Aires. "Hay preocupación de que pierda Vidal", reconocen desde el macrismo. Esta premisa surge por la mala imagen que tiene Macri en el conurbano, donde no piensa ni pisar por temor a que reste para que la gobernadora logre la reelección.
La próxima apuesta de Macri será el interior donde maneja buenos números que quiere mantener porque aporta mucha cantidad de votos. Bahía Blanca y Mar del Plata son dos las ciudades con mayor caudal de votantes después de La Matanza. Por allí pasará el Presidente entre martes y viernes. Antes de las PASO, irá dos veces a Córdoba ûuna será el miércoles-, Santa Fe, Entre Ríos, el interior bonaerense y Capital Federal. Pichetto y Frigerio irán a Neuquén, Río Negro, Santa Cruz y Tierra del Fuego.
La Tercera Sección electoral ûaporta el 14,5% del electorado- preocupa al equipo de campaña de Macri y Vidal. En cambio en la Primera están más relajados porque abarca la zona norte, como San Isidro, Vicente López, San Fernando, donde el macrismo se mueve con tranquilidad.
La mirada sobre dupla de los Fernández es muy distinta a lo que tienen de Axel Kicillof, el candidato a gobernador del kirchnerismo. "No es malo el candidato", se lamentan cuando veían a Vidal como una imbatible en la provincia.
Cuando analizan un panorama a nivel nacional de las presidenciales se juegan a decir que "la elección puede definirse en octubre" por la polarización que hay entre los dos candidatos. En las primarias computan un 39 a 35 a favor de los Fernández, pero apuestan en las generales a quedarse con un 65% de los votos de Roberto Lavagna y de José Luis Espert. "Podemos sumar en las post PASO. El kirchnerismo no tienen de donde sacar más votos en la general", vaticinan desde Cambiemos. Para el macrismo, Cristina Kirchner tiene un techo y que en un balotaje podría sumar algunos votos de la izquierda.