No sólo se trata de adaptar la educación a distancia y uso de herramientas digitales

Perfeccionamiento docente, una clave para evitar una mayor crisis educativa tras el Covid

La aplicación WhatsApp y los telefónos celulares son los dispositivos de mayor uso durante la cuarentena reveló una encuesta nacional.

BAE Negocios

Una encuesta nacional reveló que la enseñanza pública y privada durante la pandemia privilegió el uso de la aplicación WhatsApp a la hora para que los estudiantes desarrollen sus tareas en aislamiento, por medio de telefonía celular. De esa mensura especialistas en educación y sociología concluyeron también que labor docente será fundamental en lo que vendrá para evitar una “catástrofe educativa”.

Léase, no sólo recuperar en parte el ciclo lectivo 2020, así lo definió la encuesta nacional del Observatorio Argentinos por la Educación (OAPE). WhatsApp el medio más utilizado en las escuelas durante la cuarentena: 9 de cada 10 instituciones hacen uso del mismo.

En efecto el 92,2% de las primarias estatales urbanas lo adoptó según el estudio que abarcó a miles de familias en todo el país. Los archivos en formato PDF o Word, enviados por el docente, son utilizados en el 88,2% de los colegios.

El OAPE presentó su relevamiento “Dispositivos y medios de comunicación para mantener el vínculo pedagógico en cuarentena”, realizado entre junio y julio, que desarrollaron Mariano Narodowski, Víctor Volman y Federico Braga, entre otros especialistas.

Los resultados señalan también que seis de cada diez escuelas recurren a libros de texto (62,6%) o a cuadernillos y fotocopias (61,3%). Cuatro de cada diez (40,5%) usan cuadernillos impresos por el Gobierno. Redes sociales (30,3%) y los sitios web o plataformas gubernamentales (39,8%) son los menos utilizados.

El 56,1% de los alumnos usan únicamente el teléfono celular, el 12,2% de los estudiantes una notebook, PC o tablet para realizar sus deberes o tener clases. El 21,4% combina la utilización de un teléfono y de una notebook, PC o tablet para sus actividades educativas.

El 72,4% de las familias encuestadas confirmó que los alumnos utilizan dispositivos compartidos con otras personas. Solo uno de cada cinco estudiantes de primaria usa dispositivos propios y un 8,1% no hacen uso de ningún dispositivo tecnológico.

Seis de cada diez familias tienen un servicio de internet poco adecuado para fines pedagógicos. Solo el 42,7% considera que la calidad de su conexión es aceptable.

“Con esta investigación se corrobora la hipótesis de que la pandemia está profundizando las desigualdades educativas. Hay que reducir las brechas digitales para reducirlas. Ahora y para siempre, tecnología y pedagogía son y serán uno, un ensamble de prácticas docentes en el aula y en línea”, concluyó Alejandro Artopoulos, director de investigación y desarrollo del Centro de Innovación Pedagógica de la Universidad de San Andrés.

 

Alarma entre las aulas

 

Artopoulos consideró que urge un replanteo profundo de cómo estan preparados los docentes para afrontar el día después de la pandemia a fin de evitar un desastre educativo. “El problema por delante no solo es la educación a distancia, habrá una situación intermedia y todas decisivas”, le explicó el profesional a BAE Negocios.

Dicha consideración no excluye los inconvenientes producto de la tecnología a disposición de los educadores, plano en el cual consideró necesario la ayuda/respaldo a directivos, profesores y maestros. “Hay allí un trabajo a largo plazo ya que sin alternativas para remediar problemas la educación va a sufrir mucho. Y sin atender estas cuestiones habrá una catástrofe educativa, contemplando incluso que el problema de las clases remotas es y será en para escuelas privadas y públicas”, enfatizó Artopulos.

Pedagogía, tiempos de labor y manejo de herramientas digitales son tres ejes fundamentales que subrayó el sociólogo a este medio. De esta forma consideró que la enseñanza llegaba ya con retraso antes del Coronavirus para los cambios curriculares que exige el preente.

La cuestión federal en la emergencia sanitaria tampoco es un tema menor, la enseñanza deberá amoldarse a las diferentes formas en las que gradualmente se desarrolle el regreso a las aulas.

“No sólo se trata de ir a la escuela, hay que aplicar también la presencia digital, tengamos en cuenta que los profesionales deben adaptarse a nuevas formas de leer y escribir, con las exigencias que implican mecanismos como el word, por ejemplo”.

Artopulos no minimizó la sobrecarga de trabajo para los docentes, “la educación remota funciona, de hecho se realizaba antes del Covid, pero es mucho más estresante el dictado de clases virtuales”, señaló invitando a considerar que maestros y profesores en el método presencial acarrean labores a su tiempo libre y ahora desde el modo virtual el incremento de esfuerzo también ocupará tiempo libre o se superprondá con otras tareas que el educador también pueda desarrollar en su profesión.

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