PRESUPUESTO 2025

Diputados: el Gobierno defendió el presupuesto universitario y negó un recorte en los salarios

El secretario de educación, Carlos Torrendell, y el subsecretario de políticas universitarias, Alejandro Álvarez, defendieron que no existe tal “desfinanciamiento” para las universidades y se cruzaron con la oposición. Los argumentos del oficialismo

DRomero

Esta mañana debatieron el conflicto presupuestario de las universidades en el marco del tratamiento del Presupuesto 2025 y el secretario de Educación, Carlos Torrendell, y el subsecretario de Políticas Universitarias, Alejandro Álvarez, se cruzaron con la oposición por el ajuste salarial de los docentes. “Si sus fuentes son el Consejo Interuniversitario Nacional (CIN), le recuerdo que el presidente del CIN tiene un alineamiento político claramente con un sector del radicalismo y su influencia política lo lleva a decir cualquier cosa”, disparó Álvarez en un encontronazo con el diputado Maximiliano Ferraro (Coalición Cívica).

En una reunión de comisión que duró casi más de cuatro horas, los funcionarios del Ejecutivo defendieron que el Gobierno en realidad plantea un incremento en la inversión educativa. Puntualmente, sobre las universidades dijo que el monto de 4 billones de pesos asignado es un gasto relevante del Presupuesto en su totalidad: “Es claro el compromiso del Gobierno con el afianzamiento de la educación superior”, defendió.

Ante las primeras intervenciones de los diputados, los cuales denunciaron un desfinanciamiento en comparación con otras áreas, el funcionario atajó: “De ninguna manera se puede comparar un presupuesto realizado sobre la base de endeudamiento y emisión con uno de déficit cero. Efectivamente, como es lógico, de esa comparación sencilla los resultados terminan siendo injustos. Es más honesto analizar el porcentaje del Presupuesto Nacional designado a la educación. Hicimos un estudio que va hacia el 2012, en el cual se designó un 5% del Presupuesto. Hoy estamos designando lo mismo que en el 2012, cuando todos los años anteriores el porcentaje fue menor. La única excepción a esto fue el 2023 -6%- dentro de un contexto fuerte de emisión monetaria”.

En esa línea, cuestionó que los otros gobiernos no tuvieron un interés genuino en invertir en educación: “Y les retruco la pregunta. ¿Por qué, si podían emitir, no invirtieron más de cuatro y pico o tres y pico?”. También explicó que el criterio de asignación de presupuesto “es por la cantidad de carreras que están ejecución, la cantidad de docentes reales, la cantidad de no docentes reales, la cantidad de gasto de electricidad real” y que, en base a eso, ”no hay ni un solo programa en las universidades que se encuentre desfinanciado. Tenemos el 100% de los programas, las carreras y las actividades en las universidades financiados".

El conflicto salarial lo defendió más bien Álvarez, quien informó que la garantía salarial no docente “la vamos a firmar esta tarde con el sindicato para que el dinero llegue lo más rápido posible”, tras ya haber ejecutado el pago del próximo salario, y aseguró el que el Gobierno no busca cerrar las universidades públicas.

Los opositores advirtieron sobre un “cierre de facto”, producto de las fugas de los docentes, y Ferraro, precisamente, aludió a la demanda de de 7,2 billones de pesos que estipula el CIN para gastos e inversiones en 2025. Álvarez acusó al organismo de inflar los números y arrmetió contra Víctor Mirñigo, titular del organismo, por “decir cualquier cosa” en base a sus alineamientos políticos radicales. 

También apuntó contra Ricardo Gelpi, rector de la Universidad de Buenos Aires, por haber dicho que no sabía cuánto necesitaba: “'¿Cuál es el presupuesto que usted necesita?' ‘ ’No sé', responde. Dice: ''bueno, pero ¿le falta presupuesto?' ‘’Sí, me deben el doble'. O sea, quería el doble de algo que desconoce. Eso es muy común porque, claro, antes la plata la imprimían. Entonces, ''¿cuánto necesitas que te imprima?' No había ninguna razonabilidad en la distribución del presupuesto”, defendió el subsecretario.

Por último, también negaron un recorte de salarios. “Lo que hubo es una actualización salarial que no siguió la pauta inflacionaria”, consideró. Aunque algunos interpretan que es otra forma de decir lo mismo, en esencia derivaron esa problemática a los acuerdos paritarios y defendió que con el último sueldo de octubre, “el 6,8% se va a convertir en la mejor paritaria del Estado”. Se trata de un acuerdo que los gremios rechazaron y la cartera de la ministra Sandra Pettovello le asignó igual, por pedido del PRO.

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