FESTEJO

Día del croissant: tres datos que tenés que saber sobre un producto emblema de la pastelería francesa

Esta pieza de panadería cada vez más presente en Argentina es distintiva de Francia pero habría nacido en Viena tras una invasión otomana

Se las ve en los mostradores de las panaderías coquetas de todo el país: simples o rellenas con pastelera, jamón y brie o crema elaborada con el tan ubicuo pistacho. Sin destronar a las clásicas y queridas medialunas, las croissant están cada vez más presentes por estas tierras.

El 30 de enero se celebra el Día internacional del croissant. Según distintas versiones, se ubica su origen en Francia o en Austria, pero, si bien los primeros le dieron su fama mundial a esta pieza pastelera, la versión más aceptada es que nació en Viena.

Popularmente, se instaló la idea de que su origen se remonta a la ciudad de Viena a fines del siglo XVII, cuando los panaderos alertaron sobre la inminente invasión otomana. Estos trabajadores, que iniciaban su jornada laboral a altas horas de la madrugada, advirtieron que los turcos estaban por invadirlos y previnieron a las fuerzas defensoras. Este aviso permitió que tomaran por sorpresa a las tropas musulmanas y las obligaran a retroceder.

Transcurrido este episodio, el emperador Leopoldo I decidió condecorarlos por su invaluable ayuda y, con motivo de dicha celebración, estos avezados culinarios elaboraron un "pan" al que nombraron "Halbmond" ("media luna" en alemán) haciendo un guiño con el símbolo de medialuna que figuraba en la bandera del imperio otomano.

Pasado el tiempo, esta pieza de pastelería desembarcó oficialmente en Francia en 1770, año en que la reina consorte, María Antonieta de Austria, ordenó introducirla en la Corte. Pero no fue hasta 1839, que alcanzó notoriedad gracias al pastelero austríaco August Zang, que abrió una panadería vienesa en París en el n.º 92 de la calle de Richelieu en París. Así sentó las bases para que, a partir de 1920, los chefs patissier de Francia sustituyeran la masa original propuesta por Zang por una de hojaldre con manteca, dándole forma al croissant tal y como lo conocemos hoy. Se atribuye la creación del cruasán moderno al chef francés Sylvain Claudius Goy.

 

Croissant o medialuna, qué diferencia hay

La palabra croissant define por primera vez una pieza de panadería en el diccionario francés Littré en 1863, pero ya se citaba al cruasán como un panecillo habitual en 1850. La primera receta se publicó en 1891, con otro tipo de masa. 

La receta del primer cruasán hojaldrado se publicó en Francia en 1905 por el chef Auguste Colombié y se divulgará en los años 1920. La primera edición del Larousse gastronómico en 1938 la incluye.

Croissant significa "creciente", haciendo referencia a la luna creciente. Los argentinos nunca lo confundirían con una medialula. Se diferencia en que el croissant tiene un sabor neutro mientras que la medialuna se caracteriza por ser más dulce, especialmente la de manteca, aunque también existe la versión de grasa, menos dulce y con un perfil más sutil. 

El croissant se distingue también por su tamaño más grande y sus puntas rectas, mientras que la medialuna es más pequeña y tiene el brillo del almíbar.

Cómo preparar un buen croissant

Uno de los secretos de su preparación es el laminado, al respecto Diego Muscat, Chef Boûlanger, indica: "El croissant se elabora a partir de una masa laminada con manteca que es plegada varias veces, logrando esa estructura ligera y aireada con alvéolos característicos. Mientras que las medialunas, aunque pueden ser hojaldradas, generalmente son más compactas. 

El croissant se distingue también por su tamaño más grande y sus puntas rectas, mientras que la medialuna es más pequeña.

Para rendirle homenaje al croissant, varias panaderías, especialmente las cadenas y marcas con nombre en francés, lanzaron por estos días propuestas especiales y versiones, que acompañan a las clásicas.

Esta nota habla de: