El Papa Francisco no corre peligro de vida inmediato, pero su cuadro sigue "complejo"
A pesar de la evolución favorable en su salud, el Papa Francisco continúa hospitalizado y bajo tratamiento por una infección respiratoria. "Está cerca de las personas afectadas" por las inundaciones en Bahía Blanca
El Papa Francisco, internado en el Policlinico Gemelli de Roma desde hace casi un mes, mostró "mejorías consolidadas" en su estado de salud, según el último boletín médico. Sin embargo, los especialistas decidieron mantenerlo en el hospital para continuar con un tratamiento farmacológico y respiratorio, debido a la "complejidad del cuadro clínico y el importante cuadro infeccioso" que presentó al momento de su ingreso.
El tratamiento sigue incluyendo el suministro de oxígeno. Durante el día, el Papa recibe oxígeno a altos flujos mediante cánulas nasales y por la noche se le proporciona ventilación mecánica no invasiva con una máscara. A pesar de los avances, el pronóstico se mantiene reservado y las visitas son escasas, limitadas a las estrictamente necesarias. "Es un poco pronto para hablar de ello", advierten desde el Vaticano sobre el posible regreso del Papa a Casa Santa Marta.
En relación con la situación en Argentina, Francisco mostró solidaridad tras las recientes inundaciones en la región de Bahía Blanca. "Está cerca, con el pensamiento y con la oración, de las personas afectadas", comunicó la sala de prensa vaticana.
"Las condiciones clínicas del Papa continúan estables. Las mejorías registradas en los días anteriores se consolidaron aún más, confirmados por los análisis de sangre y la buena respuesta a la terapia farmacológica", detalló el informe médico. A pesar de estos avances, el Pontífice, de 88 años, sigue bajo vigilancia constante.
En las últimas horas, Francisco participó de los Ejercicios Espirituales de Cuaresma en conexión virtual con la Curia Romana desde su habitación en el décimo piso del hospital. Además, recibió la Eucaristía y dedicó momentos a la oración en la capilla de su apartamento privado. "El Papa alternó la oración con el reposo durante la jornada", indicaron fuentes vaticanas.
Aunque los médicos "disolvieron la prognosis", lo que significa que no hay un peligro de vida inminente, las fuentes cercanas al Vaticano advirtieron que el cuadro sigue siendo "complejo" y que persisten riesgos asociados a su edad y a la infección respiratoria que lo llevó al hospital. "No es momento de especular sobre su regreso a Santa Marta", señalaron, y agregaron que las visitas siguen siendo limitadas a lo "estrictamente necesario".
Mientras tanto, la evolución de su salud sigue bajo estrecha observación. Los boletines médicos, que en los últimos días se emitieron cada 48 horas, podrían mantener esa frecuencia, salvo que surjan novedades relevantes.