El exmarido le tuvo que pagar miles de euros a su mujer por trabajar en la casa
En España un falló obligó al exmarido pagar una cuota a su mujer por realizar las tareas del hogar y cuidar a sus hijas. Las horas aportadas al cuidado del hogar reducen la posibilidad de conseguir un buen empleo
Una gran disputa se da tras la ruptura de un matrimonio y llega la hora de dividir bienes, como así también en el caso de tener hijos, las mensualidades. En Galicia, España, una mujer llamada Isabel, se divorció de su marido y su caso llegó a la Audiencia Provincial después de que su exesposo, J. P., presentase un recurso, disconforme con la indemnización fijada en primera instancia.
Isabel comenzó a cobrar, poco a poco, la cantidad en la que la justicia valoró sus años de entrega exclusiva a la familia, con tres hijos, y el hogar común: 34.980,15 euros. Cabe señalar, que este caso se dio a conocer, pero antes existieron varias mujeres en conseguir el mismo fallo por vía judicial en varias provincias de España.
Cobrar el trabajo de ama de casa“Los cónyuges contribuirán al sostenimiento de las cargas del matrimonio. A falta de convenio lo harán proporcionalmente a sus respectivos recursos económicos. El trabajo para la casa será computado como contribución a las cargas y dará derecho a obtener una compensación que el juez señalará, a falta de acuerdo, a la extinción del régimen de separación”, se puede observar en un artículo que ampara la labor en el hogar.
El artículo 1.438 del Código Civil pone los cimientos, pero no construye el edificio para proteger tras el divorcio al cónyuge más vulnerable, que no siempre, pero con más frecuencia, y tradicionalmente, ha sido la mujer.
Por su parte, la abogada de Isabel, Rocío Sío, explica que el derecho del que ha sacrificado su vida laboral y su economía por atender la casa y, si los hay, los niños, solo se puede reclamar “en los matrimonios con separación de bienes”. La letrada comenta que en la ley todavía “no caben las parejas de hecho”.
A partir de ahí, si no hay acuerdo, como el Código Civil no especifica nada, será el juzgado el que deberá levantar los pisos de su sentencia “con jurisprudencia”, y calcular la compensación que merece el cónyuge que cocinó, hizo las camas, fregó y cuidó de los críos o los ancianos a partir del salario mínimo o del sueldo medio de las trabajadoras, o trabajadores, domésticos.
La vida dedicada al cuidadoEn 2018, el Supremo ratificó una sentencia de la Audiencia de Zaragoza por la que una mujer cobraría 46.000 euros por 20 años de entrega al hogar. Su abogada explicaba que esta madre de familia dejó su puesto de funcionaria y “dedicó su vida al cuidado de las hijas” mientras el marido trabajaba en otra ciudad.
En 2020, la Audiencia de León discrepaba del juzgado de Primera Instancia número 11, que denegaba esta compensación a una exesposa que entre 2008 y 2017 había dejado su empleo no solo para centrarse en la familia, sino para echar una mano “en las tareas administrativas” a su marido, electricista. La instancia provincial cuantificó la indemnización que él le debía pagar en 20.000 euros.