Una dieta basada en plantas reduce riesgo de multimorbilidad, según estudio
Un estudio internacional liderado por la Universidad de Viena revela que una dieta basada en plantas puede disminuir el riesgo de multimorbilidad, incluyendo cáncer y enfermedades cardiometabólicas. Con datos de más de 400,000 personas, se destaca la importancia de consumir frutas, verduras y legumbres, reduciendo productos animales. Además de mejorar la salud, esta dieta contribuye a la sostenibilidad ambiental, según los investigadores.
Un reciente estudio internacional, liderado por la Universidad de Viena en colaboración con la Agencia Internacional para la Investigación sobre el Cáncer y la Universidad Kyung Hee, ha demostrado que una dieta basada en plantas puede reducir significativamente el riesgo de multimorbilidad. Publicado en 'The Lancet Healthy Longevity', el estudio analizó datos de más de 400,000 personas de varios países europeos, concluyendo que una alimentación rica en frutas, verduras, cereales integrales y legumbres, con un consumo reducido de productos animales, está asociada a un menor riesgo de desarrollar múltiples enfermedades crónicas.
La investigación, que utilizó datos del estudio EPIC y el Biobanco del Reino Unido, encontró que los adultos que seguían una dieta predominantemente vegetal tenían un 32% menos de riesgo de multimorbilidad. La líder del estudio, Reynalda Córdova, destacó que esta dieta no solo influye en enfermedades crónicas individuales, sino que también puede prevenir la aparición simultánea de varias enfermedades. "
No tienes que eliminar los productos animales por completo. Cambiar hacia una dieta más basada en plantas ya puede tener un impacto positivo", afirmó Córdova.
Además de los beneficios para la salud, el coautor del estudio, Karl-Heinz Wagner, señaló que una dieta basada en plantas también contribuye a la sostenibilidad ambiental, reduciendo las emisiones de gases de efecto invernadero y el uso del suelo. Los investigadores subrayan la importancia de que las directrices dietéticas y las políticas de salud pública promuevan una alimentación centrada en alimentos vegetales para prevenir diversas enfermedades y mejorar la calidad de vida.