La historia de Celina Esteban, la primera mujer trans jefa de residentes en CABA: "Todas podemos llegar"
Fue elegida por el 100% de los votos para acceder al cargo en el Centro de Salud N°7 dependiente del Hospital Santojanni. Su objetivo es captar a la población trans a acercarse al sistema de salud público. No obstante, denuncia que su historia molesta y que aún sortea trabas para poder ejercer su puesto
Para Celina tener su nuevo DNI fue un antes y un después. Por fin su nombre registral coincidió con el que ella se autopercibe. “Los profesores igual me seguían llamando por mi apellido, Esteban, para molestarme”, contó sobre esos años. Pero hoy está de festejo: fue elegida por el 100% de los votos como jefa de Residentes del Centro de Salud N°7 del Hospital Santojanni. Celina Alejandra Esteban es la primera mujer trans enfermera en llegar a ese cargo en la Ciudad de Buenos Aires.
El despertador suena a las 4 de la mañana y tiene dos horas de viaje en transporte público desde Ituzaingó a Villa Lugano para llegar al centro de salud donde trabaja en atención a la comunidad. Cada día es diferente. “Ahora estamos con la campaña de vacunación antigripal, otro día hacemos charlas y consejería sobre métodos anticonceptivos, también hacemos testeos rápidos de enfermedades de transmisión sexual. Seguimos la evolución de pacientes positivos de Covid-19 y de sus contactos estrechos”, enumeró sobre la profesión que la enamoró luego de trabajar en geriátricos, con adultos mayores y admirar a su hermana, también enfermera.
Se recibió en 2017 en la Escuela Superior de Enfermería Cecilia Grierson y decidió especializarse y empezar una residencia en atención primaria. A sus 34 años, ya cursando el tercer año, se postuló para llegar a jefa. Reunió los requisitos, presentó un proyecto y logró un promedio superior a ocho puntos. Sólo faltaba el apoyo de sus colegas y consiguió la totalidad de los votos.
“Estoy feliz, muy feliz. Y a la vez quiero que esto sea cada vez más común para las personas trans. Que cada vez seamos más las que ingresemos al sistema de salud público”, aseguró en diálogo con BAE Negocios y recordó, en ese sentido, como fue el camino hasta hoy como mujer trans.
Discriminación trans
“La Ley de Identidad de Género para mi fue bisagra. En la primaria sufrí golpes, insultos y maltratos por parte de compañeros y hasta profesores. En la secundaria también, la dejé y retomé varias veces. Ya tenía mi documento con mi nombre registral y por eso era objeto de burlas. Luego en la secundaria de adultos la cosa fue diferente”, relató.
Y continuó: “En la escuela de enfermería fue vivir discriminación otra vez por parte de mis compañeros y también de algunas enfermeras profesoras ¿Si tratan así a una alumna cómo tratan a los pacientes? Por eso cuando ingresé a la residencia tuve muchísimo miedo, pero este es un centro inclusivo, todos los y las profesionales los son”.
Su logro es grandísimo y está ansiosa por empezar a implementar su proyecto que busca acercar a la comunidad trans a su centro de Salud.
-- ¿Cuáles son tus planes como jefa de residentes?
Mi proyecto es captar a la población trans del Área Programática. No se acercan por la discriminación, por ser llamadas por el nombre registral, muchas que todavía no cambiaron porque quizás no quisieron cambiar de DNI pero se autoperciben con tal nombre y no se lo respetan, cuando para la Ley de Identidad de Género la autopercepción es suficiente. Quiero implementar la hormonización en el Centro de Salud, garantizar la formación a mis compañeras, recuperar las rotaciones pérdidas, que este año no se pudieron dar por negativa de la jefatura. Voy a abrir un consultorio de hábitos saludables, para el autocuidado de enfermedades crónicas no transmisibles. También creo que la educación sexual integral es muy importante y tendría que ser obligatorio empezar por ahí. Dar contención a quienes no tienen el apoyo de sus familias.
Sin embargo, en estos pocos días desde que fue electa denunció situaciones de maltrato por parte de la actual gestión de las residencias de su especialidad y ya sabe que su jefatura, que asumirá en los próximos meses, será “muy observada”.
-- ¿Qué tipo de obstáculos te impusieron desde tu elección en el cargo?
Aún no asumí el cargo porque las jefaturas se alargaron por la pandemia. Estoy siendo sobreexigida por mi jefa actual, con tareas de residente y también administrativas cuando hoy en día hay una persona que se encarga de eso. Sobrecargan a todas mis compañeras y yo. Lo hacen porque quieren cansar y hacer que mis compañeras se ‘banquen la represalia’ por votarme.
Personas con las que sí o sí tengo que mantener una comunicación por temas laborales me bloquearon y no me atienden el teléfono. Tengo que entregar unos papeles para el pase de residente a jefa y no me contestan para que los pueda ingresar. Se hicieron reuniones y determinadas jefas de residentes de otras especialidades están empujando a residente a que se hagan notas en mi contra diciendo que yo me quejé de las jefaturas de todo el Hospital Santojanni para ensuciarlas, cuando no es así. Evidentemente se sienten muy tocados y les molesta que una chica trans acceda al puesto.
-- ¿Qué medidas se pueden tomar al respecto?
Realicé las denuncias correspondientes a los organismos. Al INADI y hasta la fiscalía ya que tengo testigos de un hecho muy feo que pasé.
--¿Por qué querés que se conozca tu historia?
Quiero inspirar a las personas trans a que se puede. Que tenemos la Ley de Identidad de Género para hacerla valer, tenemos un montón de organismos para denunciar cualquier irregularidad. Que existen los espacios de contención. Captar a la población trans y que al verme a mí, piensen: “Yo también puedo". Porque todas podemos llegar.