Melinda Gates impulsa un fondo de mil millones de dólares para la salud en mujeres
A los 60 años, la filántropa lidera un proyecto millonario que, según afirma en su página web, promueve el progreso social de las mujeres alrededor del mundo.
Cambiar de rumbo a los 60 años puede parecer una idea ambiciosa, pero para Melinda French Gates es una convicción. Exdirectiva de Microsoft, cofundadora de la Fundación Gates, madre, filántropa y ahora líder de su propia organización, Pivotal, decidió reescribir su historia personal y profesional tras el divorcio con Bill Gates y asumir un nuevo rol público con voz propia.
En su nuevo libro, The Next Day, recién publicado, reflexionó sobre los momentos de transformación y las decisiones que marcaron su evolución. “Hay muchísimo que aprender cuando estás en ese claro entre lo que dejás atrás y lo nuevo que viene”, afirmó y reflexionó sobre la salud mental, igualdad de género y los desafíos de reinventarse.
El impacto silencioso de cambiar el rumboEn 1996 dejó su rol como gerente en Microsoft para dedicarse a tiempo completo a la maternidad. En 2000, fundó junto a Bill Gates una de las organizaciones benéficas más importantes del mundo. Veintiún años después, y tras su divorcio, decidió dar un paso más: salir de la Fundación Gates y dedicarse por completo a Pivotal, la entidad que había creado en 2015 para impulsar los derechos de las mujeres.
“Sentí que era el momento adecuado para emprender mi propio camino”, afirmó. El foco de su nueva etapa es claro: salud, equidad y liderazgo femenino, con una inversión de mil millones de dólares a nivel global. Entre los temas urgentes que aborda se encuentran la mortalidad materna y el acceso a cuidados en Estados Unidos, donde las cifras son alarmantes.
“Una mujer tiene el doble de probabilidades de morir por causas relacionadas con el embarazo en EE.UU. que en otros países de altos ingresos”, remarcó.
Inversión con mirada de género y cambios que no se miden en cifrasLa empresaria reconoció que los cambios sociales no se logran en el corto plazo, aunque su equipo trabaja con indicadores concretos. “¿Mejorará la mortalidad materna en cinco años? Eso podemos medirlo. Pero otras transformaciones, como la igualdad de género, se construyen a 20 años. Volvé a llamarme cuando tenga 80”, ironiza.
Su compromiso con la equidad de género también tiene raíces que tocan su parte más personal, especialmente de su familia: “Nunca pensé que mis nietas tendrían menos derechos que yo. El fallo Dobbs cambió muchas cosas”, sostuvo en referencia al retroceso legal sobre el derecho al aborto en Estados Unidos.
Salud mental y los ataques de pánico: “Mi cuerpo me obligó a escuchar”En su libro, Melinda también se animó a hablar de los ataques de pánico que sufrió antes de su divorcio y dejó en claro que lo hizo con el objetivo de derribar mitos y acompañar a otras personas. “Una amiga me llamó mientras atravesaba uno. Al contestar, reconocí su voz entrecortada. Me pareció importante mostrar que nos pasa a todos.”
Aclaró que para ella, la voz interior no siempre es fácil de escuchar. “Pero al final, si no prestás atención, tu cuerpo te lo exige. En mi caso, me gritó: ‘Vas a escuchar esto ahora’.”