Vacuna y escándalo: los directores de dos hospitales fueron separados
Intendentes y hasta un diputado nacional se vacunaron en los municipios de Gregores y Piedra Buena, sin autorización del Ministerio de Salud, con dosis que estaban destinadas al personal sanitario. El Gobierno abrió una investigación
En las ciudades de Gobernador Gregores y Piedra Buena, en Santa Cruz, un grupo de dirigentes políticos pudo darse una dosis de la Sputnik V, cuando todavía no era su turno.
Gregores había recibido una partida para vacunar al personal de Salud, que se ve expuesto al virus y trabajó a destajo desde el inicio de la pandemia. El turno de los adultos mayores llegaría en la próxima tanda, pero según el director del nosocomio, Enrique Ferragut, algunos trabajadores sanitarios estaban de vacaciones y por eso las vacunas “le sobraban”
El Ministerio de Salud fue claro con las pautas para el suministro de las dosis, e incluso entregó un instructivo al que tuvo acceso La Opinión Austral, y en el que se detallan desde la conservación en frío hasta los destinatarios, en función de un registro en el que se contabilizan cuántos trabajadores de la Salud, mayores de 60, personas con patologías, docentes y esenciales, tiene cada localidad.
Pero además, no fue cierto que sólo se vacunó a abuelos y abuelas con las vacunas que presuntamente “sobraban”, sino que también se vacunó el intendente Héctor Vidal y hasta el diputado nacional Juan Vázquez.
En los días que siguieron, el director del hospital de Piedra Buena, Daniel Tripputi, optó por el mismo camino y no cumplir el cronograma para el personal de la Salud. Esto no fue gratis y en un pueblo donde todos se conocen con todos, los rumores corren rápido.
“Con la salud de la gente nada de avivadas” se lee en un cartel que una mujer lleva pegado en su espalda. Junto a ella otras personas pegan carteles que durante la mañana habían sido retirados de los ventanales de la Municipalidad de Comandante Luis Piedra Buena. “Renuncien” “Basta de privilegios”.
La escena se completa con dos cuadras- o más- de personas protestando en la calle, exigiendo explicaciones a gritos y bocinazos.
El Gobierno provincial y el enojo de Alicia Kirchner“No lo vamos a permitir” había dicho la coordinadora de Hospitales, Laura Beveraggi ,en declaraciones que dio este lunes cuando el escándalo de las vacunaciones irregulares (fuera del cronograma) estalló en Alcorta 231. En el Gobierno Provincial hay enojo, no sólo con los directores que incumplieron el cronograma que marcaba que primero debían vacunar al personal de Salud, sino con integrantes del espacio político que jugaron una carta que no hubiesen podido poner arriba de la mesa si no fuese por la confianza que les dieron los votos, y lo cierto es que, en elecciones, el peronismo no prometió el sálvese quien pueda.
No es un dato menor, la propia Alicia Kirchner, que integra grupo de riesgo, no se vacunó porque su decisión política fue otra, y es justamente ese el motivo por el que no está dispuesta a pagar el costo político.
El director del hospital de Piedra Buena, Daniel Tripputi fue apartado del cargo. El director fue increpado por el personal del hospital y su respuesta fue de manual: “La idea era vacunar exclusivamente al personal de Salud, pero ellos ya tenían uno con Covid y las balas le estaban picando cerca a los viejos, entonces los vacunamos”.