El truco para que la palanca de cambios quede reluciente sin gastar de más
La palanca de cambios suele acumular suciedad y perder brillo con el uso. Descubrí cómo limpiarla y restaurarla fácilmente con materiales accesibles.
La palanca de cambios es una de las partes del interior del vehículo que más se ensucia con el tiempo. El contacto constante con las manos, el polvo y el desgaste del material pueden hacer que luzca opaca y descuidada. Sin embargo, con un método simple es posible restaurar su brillo y mejorar la estética del habitáculo.
Para limpiarla de manera efectiva, se recomienda utilizar un paño de microfibra humedecido con una mezcla de agua tibia y jabón neutro. Frotar suavemente la superficie eliminará la suciedad sin dañar el material. En caso de que la palanca sea de cuero, es ideal aplicar un acondicionador específico para evitar que se reseque y agriete.
Si la palanca tiene partes metálicas, se puede utilizar un poco de vinagre blanco o un limpiador multiusos para pulirlas y devolverles su brillo original. Para las versiones de plástico, un poco de silicona líquida aplicada con un paño ayudará a resaltar su aspecto sin dejar sensación grasosa.
Este truco no solo mejora la apariencia del interior del auto, sino que también prolonga la vida útil de la palanca, evitando la acumulación de suciedad y la degradación del material.
Con una limpieza periódica, la palanca de cambios puede mantenerse en perfecto estado, mejorando la experiencia de manejo y conservando el valor del vehículo.