Por lo que gastan, los empleados están cada vez más resentidos con el regreso a la oficina
El gasto es equivalente al costo de una canasta básica mensual de alimentos de un hogar. Además, el tiempo en los desplazamientos y la perdida de flexibilidad generan más malestar
A pesar de los beneficios del trabajo remoto, muchas empresas están eliminando este modelo en favor del regreso a la oficina, ya sea a tiempo completo o bajo un esquema híbrido. Según una encuesta de BetterUp, el número de empleos principalmente remotos se ha reducido a la mitad, y una de cada cuatro empresas justifica el retorno al trabajo presencial, citando mejoras en la conexión y la cultura organizacional.
Sin embargo, los datos muestran que este regreso a la oficina representa una alteración significativa en la rutina diaria de los empleados. En una encuesta a 1.400 trabajadores estadounidenses obligados a regresar a la oficina, se observó un aumento en el agotamiento, el estrés y las intenciones de renuncia. Además, la confianza en la organización y los niveles de productividad cayeron drásticamente. Si la transición no se maneja con empatía y sensibilidad, la cultura laboral puede verse gravemente afectada.
Otro hallazgo relevante es el costo económico que supone para los empleados el regreso a la oficina. Según la encuesta, los trabajadores gastan en promedio 561 dólares al mes en transporte, cuidado infantil y otros servicios, un monto comparable con la canasta básica mensual de alimentos de un hogar promedio en EEUU.
Aunque trabajar de forma presencial tiene ciertos beneficios, como el aumento de la satisfacción vital y la mejora de las relaciones laborales, los mandatos de regreso a la oficina mal comunicados fomentan el resentimiento. Los empleados frustrados se sienten menos comprometidos y son menos propensos a invertir en sus compañeros y en la organización.
Uno de los principales obstáculos del regreso es el tiempo de desplazamiento. Los estudios muestran que incluso trayectos de 30 minutos pueden generar niveles elevados de estrés, y los de 45 minutos o más afectan el bienestar general, el estado de ánimo y la salud. Además, los empleados pierden flexibilidad en tareas cotidianas, como atender una entrega o hacer tareas domésticas entre reuniones.
A pesar de los desafíos, el trabajo remoto sigue siendo beneficioso para las empresas. Se ha comprobado que los trabajadores remotos suelen dedicar más horas a su labor, lo que mejora la productividad general. Además, ofrecer a los empleados la opción de elegir su modalidad de trabajo puede aumentar su rendimiento y bienestar.