Alarma la circulación de aceite de cannabis fraudulento
Siete de cada diez muestras tienen bajo contenido de cannabinoides para aquellos compuestos con fines terapéuticos
La Facultad de Ciencias Bioquímicas de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), advirtió que de siete de cada diez muestras de aceite de cannabis que llegan a su laboratorio tienen bajo contenido de cannabinoides para aquellos compuestos con fines terapéuticos.
A pesar de que esta situación ya había sido detectada por los bioquímicos, notaron que este año se incrementó notablemente, ya que los pacientes comenzaron a acercar las muestras que consumen- generalmente sin acompañamiento médico- para tratar reumas y artritis entre otros tipos de dolores.
El laboratorio inauguró en febrero un servicio para los pacientes que consumen el aceite de cannabis de uso medicinal, el derecho de saber qué es lo que contiene.
Los pacientes tienen el derecho de saber qué contiene el aceite de cannabis de uso medicinal que consumen
"La experiencia de estos meses nos permite sacar dos conclusiones: vemos muchas muestras con concentraciones muy bajas, mucho más que las que veíamos en los aceites que nos acercaban las organizaciones de cultivadores. Las muestras que circulan comercialmente en el mercado negro, en general, están bastante diluidas. Y también vemos que hay mucha gente que consume los aceites y no tiene ningún asesoramiento ni supervisión del médico", explicó el decano de la facultad de Bioquímica, Esteban Serra.
La Universidad ya realizaba testeos, y desde que se promulgó la ley provincial de cannabis medicinal, en 2017, realizaron ensayos para saber que tipo de aceites consumía la población.
Al descubrir bajo contenido de cannbinoides en varias muestras para uso terapéutico, el laboratorio decidió abrir este servicio para que cualquier persona que utilice aceite de cannabis pueda saber que está tomando exactamente.
Para Serra, "es necesario que se ordene la producción de alguna manera. Porque hay mucha gente consumiendo aceites que se producen sin ninguna participación de profesionales y, encima, lo hacen sin una supervisión médica".
Por eso, sostiene, "se necesita una reglamentación clara que permita hacer producciones legales. Hace falta una revisión de la ley actual, una vuelta de rosca. Se trata de una legislación que estuvo impulsada por autocultivadores, pero en la sanción se le dio un ordenamiento más hacia lo farmacéutico. Por eso, quedó a mitad de camino de todo: los autocultivadores quedaron disconformes y la ley no resuelve nada".
Serra asegura que las personas que recurren al cannabis "se trata de gente que tiene una dolencia crónica, que no ha encontrado una respuesta favorable en la medicina formal y entonces empieza a transitar alternativas. También la sociedad ve el consumo de cannabis como menos pernicioso que cierto tiempo atrás y está el preconcepto de que como es natural, es inocuo y no te puede hacer mal. Hay un discurso circulando que dice que todo lo natural es necesariamente bueno, pero eso no tiene ningún asidero".
Donde llevar las muestras
En la sala 9 del Hospital Centenario funciona el Sistema Integrado de Estudios Bioquímicos Especializados (Siebe). Atienden de lunes a viernes, de 8 a 12, se entregan los instructivos y los materiales para recolectar las muestras que llegarán al laboratorio.
Los análisis son confidenciales, sólo se identifican con un código, y los resultados se reciben por mail.
Voluntariamente, los usuarios del servicio pueden completar un cuestionario anónimo que pregunta si el aceite fue adquirido en el mercado formal o informal, si es de procedencia nacional, internacional o de producción casera; si se conoce la planta utilizada o la forma de extracción y, finalmente, la dolencia por la cual se consume, si está bajo tratamiento médico y qué cantidad de gotas toman por día.
El servicio es único en su tipo en toda la región. El laboratorio de la facultad de Rosario también recibe de Entre Ríos y la provincia de Buenos Aires.
En total, se procesan un promedio de 40 muestras por mes, la mayoría provenientes del mercado ilegal.
El test determina la concentración de dos cannabinoides importantes: CDB (con un significativo beneficio medicinal) y THC (más psicoactivo). La presencia o no de estos cannabinoides es lo que indica si el aceite tiene una función terapéutica o si se trata de preparados que actúan apenas como placebos.