Vacuna Covid: piden que no haya derechos de propiedad intelectual
Buscan facilitar el acceso de los países con menos recursos. Las naciones más poderosas compraron dosis en forma anticipa. En Gran Bretaña ya se vacuna con la producida por Pfizer
Las ONG Human Rights Watch (HRW) y Amnistía Internacional (AI) instaron a renunciar "urgentemente" a los derechos de propiedad intelectual para las vacunas contra el coronavirus, y exigieron una "cooperación extraordinaria" para garantizar el derecho a la vida y a la salud pública".
En este sentido, se dirigieron específicamente contra los gobiernos y les pidieron que dejen de bloquear una exención temporal de algunos derechos mundiales de propiedad intelectual para permitir el acceso mundial a las candidatas a vacuna.
Estas medidas para levantar la propiedad intelectual permitirían a los gobiernos cumplir con sus obligaciones de respetar los derechos a la vida y a la salud, destacaron HRW y AI.
Esta petición se da ante la celebración de la reunión de la Organización Mundial del Comercio (OMC) en Ginebra, Suiza, y coincidiendo con las primeras aplicaciones de la vacuna en Reino Unido y las inminentes campañas en el resto del mundo.
En la citada reunión, se examinará una propuesta de India y Sudáfrica para suspender temporalmente algunas disposiciones del Acuerdo sobre los Aspectos de los Derechos de Propiedad Intelectual relacionados con el Comercio (Adpic).
Esta propuesta facilitaría la transferencia de tecnología para que los fabricantes de todo el mundo puedan producir rápida y económicamente productos médicos contra la Covid-19, incluidas las vacunas.
Los países de ingresos más altos ya alcanzaron acuerdos para adquirir la gran mayoría de los posibles suministros de vacunas del mundo para 2021, por lo que la medida ayudaría a ampliar el acceso de las personas de los países de ingresos más bajos.
Kenia, Suazilandia, Mozambique y Pakistán se unieron a India y Sudáfrica para copatrocinar la propuesta de exención, proposición que fue recibida con beneplácito o apoyada por más de 100 naciones.
No obstante, recuerdan las organizaciones, un pequeño grupo de países de altos ingresos y sus socios comerciales se opusieron a ella, entre ellos Brasil, la Unión Europea (UE), Canadá, Estados Unidos, Japón y Reino Unido, que defienden que las flexibilidades actuales son suficientes, reportó la agencia de noticias Europa Press.