Cuando jubilación es empoderamiento

Un gran impacto en las mujeres casadas

BAE Negocios

La llamada jubilación de amas de casa hizo aún más que darle reconocimiento trabajo doméstico y a la posibilidad de muchas mujeres de percibir un haber previsional. Además, cambió las relaciones de poder al interior de los hogares e incrementó la posibilidad de separación o divorcio.

Así lo señaló un informe del Centro de Estudios Distributivos, Laborales y Sociales.

(CEDLAS) que aseguró que con la jubilación por moratoria "la probabilidad de que una mujer nacida antes de 1945 recibiera una jubilación aumentó un 313%, lo que implicó una reducción de 69% en la probabilidad de no tener ingresos personales".

El hecho de percibir un monto mensual cambió el poder de negociación hacia el interior del hogar. El impacto difiere según nivel educativo: "Mientras que las mujeres con alto nivel de escolaridad incrementan la probabilidad de separarse/divorciarse en 5,6%, las de bajo nivel de escolaridad optan por mantenerse en pareja pero ganan poder de negociación dentro del hogar. Entre las mujeres de menor nivel educativo, la ganancia de poder de negociación se refleja en una reducción significativa de 7% en la probabilidad de ser la única persona del hogar en ocuparse de las tareas domésticas, con un simultáneo incremento en 6% de la participación de sus parejas en esas mismas tareas.

Las mujeres casadas registran el mayor impacto ya que "su participación promedio en el ingreso total del hogar y de la pareja aumentó 15 puntos porcentuales, partiendo de niveles muy bajos (próximos al 20%) en el período previo a la reforma". La probabilidad de divorcios y separaciones subió un 2,6%. Un aumento considerable teniendo en cuenta que hasta 2007, sólo el 14% de las mujeres estaban separadas o divorciadas.

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