De cara a 2025, ¿en qué sectores nos posicionamos para invertir?
Los principales sectores para invertir son energía, finanzas, servicios públicos, real estate y materiales.
El 2024 fue un excelente año para el mercado argentino, ya que vimos rendimientos que superaron el 100% en dólares en muchos asset class. Si bien esto es una buena noticia, para muchos inversores también puede generar una sensación de vértigo. ¿Sigue existiendo un potencial de suba? ¿Debo vender? ¿Es necesario ser más selectivo?
Estas son solo algunas de las preguntas que pueden surgir. Es por eso que vale hacer un stop y realizar un balance de lo que pasó y de lo que aún tienen para ofrecer algunos sectores.
De hecho, antes de comenzar a invertir, deberemos tener en claro que los principales sectores para invertir son energía, finanzas, servicios públicos, real estate y materiales. Pero veamos uno por uno:
EnergíaNo es novedad que el energético es uno de los sectores con mayor potencial en Argentina, aunque es real que esto depende en gran escala de la inversión que sepa atraer.
Específicamente hacemos referencia a obtener una mejor estructura en el transporte, partiendo desde el pozo hasta el punto de almacenamiento para la exportación y posteriormente su embarcación.
Con un octubre que marcó un pico de producción de 734.000 barriles diarios, se estima que su producción podría aumentar en mitad de 2025 con la concreción del segundo tramo de Duplicar (Oldelval), que sumaría 190.000 barriles diarios a la capacidad. A su vez, la finalización del primer tramo de Vaca Muerta Sur podría elevar la capacidad en 350.000 barriles diarios.
En base a estos fundamentos, nos mantenemos compradores en el sector energético.
FinanzasEl sector financiero argentino brilló sin igual a lo largo de 2024. Si bien los bancos son negocios con muchísimo potencial, dado la baja relación entre préstamos y PBI, las valuaciones por ratios actuales sugieren precios agresivos. Incluso los P/E actuales no exponen una sobrevaluación, pero debemos tener en cuenta que en el cálculo se toman ingresos extraordinarios por resultados de colocación en Lecap (instrumento que a lo largo del año rindió muy favorablemente), que no esperamos que se vuelva a repetir en 2025.
A su vez, un dato también a favor sería el potencial de los flujos extranjeros, en caso de que los inversores deseen migrar capitales hacia Argentina y el país sea reclasificado como "emerging market".
En conclusión, el sector bancario tiene un gran potencial, pero una posición agresiva.
Real EstateEn el análisis de este sector, específicamente, hacemos referencia a las empresas desarrolladoras y tenedoras de propiedades. Creemos que una recuperación del consumo que venga de la mano de un crecimiento del salario real impulsará las rentas de los inmuebles, compensando en parte los ingresos perdidos tras la contracción turística generada por la apreciación cambiaria.
En la misma línea, una mayor actividad en el mercado inmobiliario, acompañado del retorno de los créditos hipotecarios, podría derivar en una revalorización del portafolio inmobiliario de las empresas, así como también en nuevos desarrollos por delante. Así, estimamos que un repunte de la actividad mejoraría los márgenes de las empresas y, a su vez, impulsaría un incremento de sus activos.
Servicios públicosLas proveedoras de servicios públicos seguirán beneficiándose con los ajustes tarifarios, en línea con la inflación, por lo que su rentabilidad continuará manteniendo el sendero experimentado a lo largo de 2024. Sin embargo, es un segmento donde no se ven grandes drivers de crecimiento más allá del ajuste de las tarifas, por lo que preferimos subponderar la inversión en este sector.
MaterialesAlineado con el real estate, siendo el sector que provee a las empresas de ese sector, esperamos que este año sea de recuperación. No obstante, según las valuaciones, no todas las empresas atraviesan un buen momento, por lo cual deberemos tener en cuenta la valuación actual y los ratios al momento de invertir.
Por ende, para buscar capturar mejor esta recuperación, creemos específicamente convenientes aquellas empresas productoras de cemento y de aluminio (insumos que proyectamos podrían aumentar su demanda durante 2025).
En conclusión, nuestros sectores favoritos son el energético y el financiero, cuyos drivers podrían potenciar en gran escala los precios de las acciones. Sin ir más lejos, vemos targets para finales de 2025 que desembocan en potenciales upsides de entre el 20% y el 50% en dólares.