Superávit fiscal: el recorte de gasto público fue el mayor en 30 años
Las cuentas públicas anotaron en febrero su segundo mes consecutivo de superávit, pero el Gobierno pospuso pagos que marcaron un déficit devengado. El resultado positivo se midió en base caja y es el que mira el FMI
Las cuentas públicas registraron un superávit financiero de $338.112 millones en febrero. Fue el segundo resultado positivo consecutivo, con una reducción del gasto de 36% interanual real, el mayor recorte de caja en los últimos 30 años. En parte se explicó porque el Gobierno pospuso pagos hacia adelante. De hecho, en el cálculo devengado se había observado un déficit financiero durante el mes. Teniendo en cuenta que la meta del FMI monitorea el resultado en base caja publicado por Hacienda, en el primer bimestre del año los resultados siguieron en línea con los objetivos del Gobierno: superávit primario de $3,2 billones (0,5% del PBI). Los envíos a las provincias, los subsidios energéticos y al transporte, la obra pública y sobre todo las jubilaciones, explicaron el grueso de la baja del gasto de caja.
"El resultado fiscal de febrero arrojó nuevamente superávit financiero", celebró el ministro de Economía, Luis Caputo, al compartir el informe mensual elaborado en base caja por la Secretaría de Hacienda. El superávit financiero se explicó en parte por una reducción del gasto primario del 36,4% interanual real que llevó al resultado primario a un superávit de $1,2 billones.
Según, el Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), "esta variación real del gasto resultó ser la segunda mayor de los últimos 30 años". En el bimestre de enero y febrero, el superávit primario ascendió a $3.243.000 millones, un 4,9% del PIB, mientras que el superávit fiscal se incrementó a $856.000 millones, un 0,13% del PIB.
Los ingresos totales tuvieron una variación interanual real negativa de 6,3%. "Esto en función de que los ingresos tributarios decrecieron un 5,7% y los ingresos no tributarios cayeron levemente en términos reales", remarcó Iaraf. Con el objetivo de que el superávit sea sostenible, el Gobierno anunció que enviará al Congreso el paquete fiscal que contempla el regreso de la cuarta categoría del Impuesto a las Ganancias, la opción de adelantar el pago de Bienes Personales, una moratoria y un blanqueo. Además, a través de la nueva Ley de Bases intentará aprobar una nueva fórmula para las jubilaciones.
En un contexto de números positivos con menor recaudación, Epyca alertó que "hay gastos que se están devengando, pero no pagando". Y explicitó: "En febrero, según los datos de gastos devengados, la Administración Pública Nacional tuvo un déficit financiero de $294.000 millones. Entre los pagos pendientes están los que corresponden a Cammesa y la deuda flotante con proveedores del Estado".
En esa línea, el Grupo de Estudios de la Realidad Económica y Social "Pablo Barousse" (Geres) identificó que, siempre en referencia a los gastos en subsidios energéticos, la deuda flotante acumulada en 2024 alcanzó los $92.845 millones al 29 de febrero. Del total: $85.522 millones correspondieron a pagos destinados a Enarsa, $7.310 millones al Plan Gas y $14 millones al Sistema de Transmisión de Energía Eléctrica.
De todos modos, los números acompañan el objetivo de "déficit cero" del presidente Javier Milei, ya que el FMI monitorea el resultado en base caja publicado por Hacienda. Tras la séptima revisión a fines de enero, el Gobierno se comprometió con el organismo a alcanzar un superávit primario de $962.400 millones, una meta que a priori parece sobre cumplida, pese a que resta esperar el resultado de marzo.
En el desglose de febrero, el grueso del recorte del gasto de caja se explicó por la reducción de $1.873.000 millones en jubilaciones y pensiones; $748.000 millones, en inversión real directa; $632.000 millones, en subsidios a la energía; y $385.000 millones, en salarios del sector público. "Entre los cuatro aportaron casi $3.641.000 millones a moneda de febrero 2024, es decir, el 66% del total ahorrado", destacó Iaraf.