Buen fin de semana para la taquilla de los cines gracias a dos tanques masivos

Las dos películas más vistas acapararon el 85% del público

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Por segundo fin de semana consecutivo, y de modo bastante previsible, la producción animada de Disney Frozen 2 se ubicó a la cabeza de la taquilla cinematográfica en los cines de la Argentina. La siguió la novedad del jueves Jumanji 3, y entre ambas se llevaron a casi todo el público (casi el 85% de toda la recaudación posible). Es decir, la cantidad de espectadores estuvo por encima de los 600.000, lo que es un número más que interesante para el mes de enero, aunque en los últimos años, la estrategia de Disney de estrenar uno de sus tanques de fin de año en enero -viene sucediendo por lo menos desde hace un lustro- es lo que permite que el verano sea mejor de lo que solía ser un tiempo atrás. Lo de Jumanji, de todas maneras, es una pequeña sorpresa y muestra cómo se ha consolidado una franquicia nueva en un par de años. Es cierto, la película es buena y tiene lo que el público desea: aventuras, humor, alguna moraleja y nada de problemas, más nombres conocidos y espectacularidad para toda la familia (es, de hecho, un filme familiar). Un segundo puesto con más de 200.000 espectadores es una muy buena marca.

Lo que sucede en el resto de la lista es, también, historia repetida. Por ejemplo, la caída rápida de Star Wars, que no va a llegar al millón de entradas vendidas en toda su carrera en salas. La razón, como varias veces hemos señalado aquí, es que se trata de una franquicia con más peso en los Estados Unidos que en el resto del mundo. De hecho, solo la primera Star Wars de 1977, también lo hemos señalado, puede considerarse un auténtico éxito en la Argentina; el resto tuvo un promedio de alrededor de un millón de entradas, muy por debajo de otras series como El Señor de los Anillos, Harry Potter o el universo Marvel. Dicho esto, seguramente termine recaudando más que el episodio VIII, bastante denostado por fanáticos y crítica local en general.

Entre los estrenos, Jojo Rabbit tuvo muy buen promedio si se tiene en cuenta que no es una película fácil de vender, más allá de que se trate de una comedia con punto de vista infantil que satiriza el final del nazismo en Alemania (aunque, digamos todo, tiene varios golpes bajos emotivos, especialmente en su último tercio). Es probable que las nominaciones al Oscar que obtuvo el pasado lunes le permitan mantener un poco el promedio actual. Aunque ya hace bastante tiempo que la palabra "Oscar" no es precisamente un atractor de peso para la taquilla. Al respecto, habrá que ver cómo impacta en Guasón, que permanece desde octubre -un verdadero récord en estos tiempos de ventanas breves para la distribución en salas- en el top ten, y apostar a si quiebra o no la barrera de los tres millones de espectadores, del que está lejos pero al que la suma semana a semana no parece alcanzarle. Si lo logra, sería la cuarta película estrenada en 2019 en lograrlo tras Toy Story 4, Avengers: Endgame y El Rey León, y la primera que no forma parte de la escudería Disney. Si gana premios, también es probable que sume. En todo caso, es algo más "deportivo" que estético.

Es sintomático, también, lo poco que recaudó Cats. Es cierto: pocas veces ha habido tanta unanimidad a la hora de defenestrar una película en los medios (pero vamos a ser sinceros: es auténticamente mala, casi irredimible en su feísmo involuntario).

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