Pascua, recetas y tradición: por qué no se come carne en viernes santo
Una festividad central para la fe cristiana
Este viernes empiezan varios de los días más importantes en el calendario de la fe cristiana. La Semana Santa tiene ritos y tradiciones que se observan también en la comida elegida para estas fechas.
Para la Iglesia, la Cuaresma, que comienza cada año el miércoles de ceniza y cuya duración es de 40 días, es un tiempo de preparación. El viernes santo especialmente, pero también los otros viernes en ese período, se suele omitir la ingesta de carne. Es en este día cuando la tradición se detiene en el episodio de la crucifixión y muerte de Jesús.
El origen de ayunar y de no comer carne durante estos días es una acción de penitencia que se remonta al siglo II y tiene un significado de purificación entre los cristianos, que toman como referencia los sacrificios de Jesús, que practicó el ayuno durante 40 días en el desierto antes de su misión pública. Aunque son muchas las referencias bíblicas que también destacan el simbolismo de esa cifra.
El Viernes Santo se considera día de vigilia por lo que la tradición cristiana dicta que también en esa fecha se debe practicar el ayuno y abstinencia. “Ayunar es saber renunciar a las cosas vanas, inútiles, a lo superfluo, para ir a lo esencial. Es buscar la belleza de una vida más sencilla”, en palabras del Papa Francisco.
A continuación, dos recetas tradicionales para preparar para este viernes y el domingo de Pascua:
EMPANADAS DE VIGILIA
INGREDIENTES
Para la masa hojaldrada rápida:
- Manteca 200 grs
- Agua 100 cc
- Sal 1 cdta
- Harina leudante 300 grs
Para el relleno:
- 1 lata grande de atún
- 1 lata grande de caballa
- 1 morrón rojo
- 1 cebolla
- 2 huevos duros
- Sal, pimiento y pimentón dulce
PROCEDIMIENTO
En un bol poner la harina con la sal y la manteca cortada en cubitos y bien fría. Con dos tenedores o con la punta de los dedos cortar y aplastar la manteca hasta que se forma una arenilla con grumos pequeños. Agregar el agua bien bien fría y tomar la masa con la mano. Es importante no amasar, solo unir los ingredientes para que no quede dura. Espolvorear la mesada con un poco de harina, colocar la masa y adicionar un poco más de harina por arriba. Estirar hacia delante y hacia atrás formando un rectángulo. Dividir la masa en tres trozos más o menos iguales, apilar, aplastar un poquito y llevar la masa a la heladera unos 15 minutos. Repetir el estirado del rectángulo, los cortes y el apilado y otra vez a la heladera 10 o 15 minutos. Reiterar un par de veces más el procedimiento y ya está lista la masa para estirarla con 2 mm de grosor. Cortar las tapas.
Para el relleno, picar la cebolla y el morrón. Sofreír en aceite. Agregar atún y caballa desmenuzados. Condimentar. Una vez que esté frío el relleno, armar las empanadas.
Rosca de Pascua con dulce de leche, de Jessica LekermanINGREDIENTES:
- 145 gramos de harina 0000 o de pastelería
- 50 gramos de levadura fresca
- 280 gramos de azúcar (puede ser blanca o mascabo).
- 500 gramos de miel líquida
- 270 gramos de ghee (puede reemplazarse por manteca)
- 400 cm cúbicos de leche
- 4 huevos
Se puede agregar extracto de vainilla o extracto de almendras para saborizar. O se puede incluir ralladura de algún cítrico (de un limón o una naranja) porque realza el sabor de la masa.
PROCEDIMIENTO:
Unir la harina con la levadura. Mezclar la leche, la miel, el ghee y los huevos. Si se quiere usar, el extracto o la ralladura se agrega en este momento. Se une todo, se amasa y se deja descansar hasta que duplique su tamaño. Una vez que está lista la masa, se hace un agujero en el medio con la mano, o se coloca en un molde tipo flanera o savarín. Si no tienen molde pero quieren lograr un acabado más prolijo, se puede introducir un pote de aluminio o apto para horno en el centro de la masa. Pincelar la masa con huevo batido, para asegurarnos que quede dorada. Hornearla por 50 minutos aprox. en horno con temperatura media. Una vez fría, se puede saborizar. Cortar al medio para rellenarla de dulce de leche, y decorarla con el mismo ingrediente y una lluvia de garrapiñada.