El cierre del gobierno de EE.UU. afecta a trabajadores españoles
Más de mil empleados civiles de las bases de Rota y Morón reclaman el pago inmediato de sus salarios tras el bloqueo presupuestario en Washington
El cierre del gobierno de Estados Unidos ya genera consecuencias fuera de sus fronteras. Más de mil empleados civiles españoles que trabajan en las bases militares de Rota, en Cádiz, y Morón de la Frontera, en Sevilla, denunciaron el retraso en el pago de sus anticipos salariales y exigieron una respuesta inmediata del Ministerio de Defensa de España.
Los comités de empresa de ambas instalaciones militares atribuyeron el problema directamente al cierre administrativo declarado en Washington. La Administración norteamericana, responsable de transferir los fondos que cubren parte de las nóminas, no concretó el envío al Gobierno español, tal como estipula el convenio bilateral de defensa firmado entre los dos países.
Diego Lucero, presidente del comité de empresa de la base de Rota, reclamó la intervención de Defensa y advirtió que "la plantilla española no debe verse perjudicada por un bloqueo presupuestario ajeno". El dirigente sindical instó a las autoridades españolas a "velar por los derechos laborales de los empleados locales", que realizan tareas de mantenimiento, logística y apoyo administrativo en las bases.
El representante de la Central Sindical Independiente y de Funcionarios (CSIF) envió una carta al almirante jefe del Arsenal de Cádiz, responsable directo de estos trabajadores, para exigir el pago inmediato de los salarios y la creación de un plan de contingencia que garantice la puntualidad en los cobros ante futuros cierres gubernamentales en Estados Unidos.
Lucero advirtió que "los 1.100 trabajadores de las bases de Rota y Morón no pueden pagar las consecuencias de un conflicto político en Washington". Según los datos difundidos por Europa Press, las bases emplean a cerca de mil personas en Rota, unas treinta en Morón y una decena en oficinas de Madrid y Valencia.
Sin fecha
El cierre administrativo norteamericano, que paraliza gran parte de las operaciones del gobierno federal, deja en evidencia la dependencia económica de los acuerdos bilaterales en materia de defensa y sus efectos colaterales sobre los trabajadores locales.
Y no es posible anticipar una eventual fecha para la reanudación de los pagos, ante la falta de acuerdo en el Congreso para un nuevo presupuesto.