Expertos en agujeros negros, los ganadores del Nobel de Física
De los tres ganadores, Andrea Ghez es apenas la cuarta mujer en conseguir este reconocimiento. El reconocimiento se repartió en mitades
El Nobel de Física se repartió entre tres científicos que estudian los agujeros negros y realizaron aportes sobre la teoría de la relatividad y sobre la composición del centro de la galaxia.
El reconocimiento se dividió en mitades. La primera fue para el británico Roger Penrose, de 89 años, que demostró que “la formación de un agujero negro es una predicción sólida de la teoría de la relatividad general".
La otra mitad la compartieron la estadounidense Andrea Ghez de 55 años, y el alemán Reinhard Genzel, de 68, por descubrir que en el centro de la galaxia donde se encuentra la Tierra, la Vía Lactea, existe "un objeto compacto y extremadamente pesado”, por lo que se considera un agujero negro.
La norteamericana se convirtió en la cuarta mujer en más de 100 años en conseguir este galardón que es el menos otorgado a científicas entre los seis Nobel que se entregan. Las anteriores fueron Marie Sklodowska-Curie en 1903, Maria Goeppert- Mayer en 1963 y Donna Strickland en 2018.
"No sabemos qué contiene el agujero negro, no tenemos ni idea, por eso es algo tan exótico, es algo que nos intriga, que nos hace ir más allá en los límites de la comprensión", dijo Ghez en diálogo telefónico con la Fundación Nobel.
Desde los años 90, Genzel y Ghez investigaron conjuntamente una zona llamada Sagitario A*, en el centro de la Vía Láctea, y usando los mayores telescopios del mundo, descubrieron un objeto pesado e invisible, unos cuatro millones de veces más grande que la masa de nuestro sol, que atrae a las estrellas cercanas y da a nuestra galaxia ese característico aspecto huracanado.
Penrose utilizó desde 1965 la matemática para probar que los agujeros negros pueden formarse y convertirse en una entidad de la que nada, ni siquiera la luz, puede escapar. Sus cálculos demostraron que los agujeros negros son una consecuencia directa de la teoría de la relatividad general de Einstein.
Los agujeros negros supermasivos son un enigma de la astrofísica, sobre todo por la manera en que llegan a ser tan grandes, y su formación es eje de muchas investigaciones.