Sudeste asiático

Golpe de Estado en Myanmar: el repudio de Argentina

La Cancillería pidió que "se deje en libertad" a Aung San Suu Kyi y a los demás líderes políticos detenidos y pidió que se respeten los resultados electorales. La reacción de China y de las principales potencias occidentales

BAE Negocios

La Argentina expresó este lunes su "honda preocupación" por el golpe de Estado en Myanmar, en el sudeste asiático, y llamó a que "se respeten los resultados de las elecciones del pasado 8 de noviembre".

En un comunicado emitido por la tarde, la Cancillería manifestó su inquietud "por las detenciones del presidente de Myanmar, Win Myint, de la consejera de Estado Aung San Suu Kyi y de otros líderes políticos".

En tal sentido, el ministerio comandado por Felipe Solá reclamó que "se deje en libertad a los líderes políticos detenidos y se respete el orden constitucional, el estado de derecho y las instituciones democráticas en Myanmar".

Repudio internacional por la detención de Aung San Suu Kyi

En paralelo, el golpe de Estado en el país asiático y la detención de sus principales líderes generó el repudio de numerosas naciones, tanto occidentales como orientales.

El secretario de Estado de Estados UnidosAntony Blinken, pidió "liberar a todos los responsables del Gobierno así como a los dirigentes de la sociedad civil y a respetar la voluntad del pueblo de Myanmar tal y como se expresó en las elecciones democráticas del 8 de noviembre".

"Estados Unidos se opone a cualquier intento de alterar el resultado de las recientes elecciones o impedir la transición democrática en Myanmar, y tomará acciones contra los responsables si esas medidas no se revierten", dijo por su parte la vocera del recién asumido presidente Joe Biden.

En tanto, China llamó a todas los actores políticos de Myanmar, la ex-Birmania, a "solucionar sus diferendos" en el marco legal y constitucional.

"Esperamos que todas las partes implicadas en Birmania solucionen sus diferendos en el marco de la Constitución y de las leyes para mantener la estabilidad política y social", declaró Wang Wenbin, un vocero de la diplomacia china.

El secretario general de la ONU, António Guterres, también condenó "firmemente" el arresto de Suu Kyi y de otros dirigentes políticos.

"La declaración de transferencia de todos los poderes legislativos, ejecutivos y judiciales a los militares (...) representa un duro golpe a las reformas democráticas en Myanmar", añadió.

En el mismo tono, las máximas autoridades de la Unión Europea (UE) condenaron el golpe, informó la agencia de noticias AFP.

"Condeno con firmeza el golpe en Myanmar; el Gobierno legítimo debe ser restituido, en línea con la Constitución del país y la elecciones de noviembre", publicó en su cuenta de Twitter la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen.

El presidente del Consejo Europeo, Charles Michel, tuiteó un mensaje similar pidiendo a los militares que “liberen a todos los detenidos ilegalmente en operaciones en todo el país".

El jefe de la diplomacia de la Unión Europea, el español Josep Borrell, condenó el golpe y lamentó la "tentativa de los militares de revertir el deseo de los ciudadanos de Myanmar".

"El presidente Win Myint, la Consejera de Estado Aung San Suu Kyi, y todos los aquellos que han sido arrestados deben ser liberados de forma inmediata e incondicional", señaló Borrell.

Francia pidió que "se respete el resultado de la votación birmana" y dijo que el Gobierno está analizando la situación "con sus socios en el marco de las instancias internacionales", según el vocero del gobierno, Gabriel Attal.

En el Reino Unido, el primer ministro británico, Boris Johnson, exigió la liberación de los "dirigentes civiles" al igual que la canciller de Suecia, Ann Linde, y de Dinamarca, Jeppe Kofod.

Ambos pidieron al Ejército que "respete el Estado de derecho" y los resultados de las elecciones.

"El Ejército controlado por civiles es un principio democrático clave", señaló Kofod.

Por su parte, la Cancillería de Japón pidió la liberación de Suu Kyi e instó "al ejército nacional a restaurar rápidamente el sistema político democrático".

El golpe de Estado en Myanmar

El domingo, el ejército de Myanmar detuvo a los principales líderes políticos del país, entre ellos la Nobel de la Paz de 1991 y activista prodemocrática Aung San Suu Kyi, en lo que representa un retroceso en el complejo tránsito de retorno a la democracia tras casi medio siglo de dictadura.

El Ejército informó que tomará el control del país por un año y justificó su proceder en el hecho de que el gobierno civil liderado por Suu Kyi ignoró las denuncias de fraude de los militares y demás irregularidades en los comicios de noviembre.

Asimismo, reprochó a las autoridades haber permitido la contienda electoral en plena pandemia.

Luego de un período de 14 años de estado socialista, la entonces Birmania sufrió un golpe de Estado militar en 1988 y vivió en dictadura hasta 2011, cuando se celebraron elecciones libres. Suu Kyi gobernaba como consejera de Estado (o primera ministra) desde 2016.

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