Los inversores inmobiliarios intentan sacar rédito de la devastación del huracán Ian
Buscan casas abandonadas o destruidas para renovarlas y venderlas por un valor más alto. Muchos propietarios abandonan la región tras el desastre
Aunque la mayoría de los estadounidenses asocian al huracán Ian con la tragedia —el paisaje desolador y el desastre así lo comprueban—, existen algunos que ven el paso de la tormenta como una oportunidad. A menos de un mes de la catástrofe, inversionistas y compradores fueron en masa al suroeste de Florida, la región más devastada por el huracán, en busca de acuerdos inmobiliarios.
El presidente Joe Biden declaró a finales de septiembre que Florida estaba en estado de desastre. Sin embargo, ese estado no se transfirió a la demanda de propiedades, que se mantiene muy fuerte por parte de locales y foráneos. De hecho, agentes inmobiliarios confirmaron que todavía hay muchos interesados en mudarse a zonas como Naples, donde Ian se mostró con mayor fuerza.
El interés pasa por dos cuestiones. En primer lugar, los precios de las propiedades se dispararon en los últimos años, por lo que muchos inversores ven este momento como una oportunidad única. En segundo lugar, muchos propietarios decidieron abandonar Florida debido a que los costos asociados con la protección de una casa contra el viento y las inundaciones, junto con el aumento de las primas del seguro de propietario de vivienda y contra inundaciones, son muy altos.
Así, hay muchos que buscan casas abandonadas o destruidas en busca de renovarlas y venderlas por un valor más alto. Los precios prometen subir, ya que la demanda sigue alta y la oferta es ahora menor. La falta de oferta, combinada con la demanda de casas por parte de ambos usuarios finales e inversionistas, hará que los precios de las viviendas aumenten durante 12 a 18 meses, calcularon analistas.
“Es más o menos lo de siempre. Nadie me contactó para detener la búsqueda de su casa”, dijo Kelly Baldwin, agente de Coldwell Banker en Longboat Key, Florida, al Wall Street Journal (WSJ).
Un ejemplo es el de Friley Saucier, asesora global de bienes raíces en Premier Sotheby's International Realty en Nápoles, que está trabajando con una persona adinerada que planea gastar hasta 50 millones de dólares en bienes raíces en áreas que sufrieron daños por parte de Ian. “Me llamó después de la tormenta”, recordó. “Pasé una semana llamando a los agentes y otras personas tratando de encontrar propiedades que no están en el mercado porque estas casas todavía se están secando y remediando, por lo que aún no están en la lista”, agregó.
Otro es el de Rick Lema. En su caso, vive en un parque de casas rodantes en Englewood, Florida. Está cerca de Fort Myers, ciudad dañada por la tormenta. Por eso, apenas terminó el huracán, salió a recorrer el barrio en busca de casas en mal estado, con la idea de que muchos propietarios buscarán desprenderse de una propiedad dañada. "Si estaban pidiendo un millón de dólares antes del huracán, les ofreceré 750.000 dólares", aseguró.
Los que se van y los que vienenLos daños causados por el huracán se calculan entre 40.000 y 64.000 millones de dólares, mientras que el 62% de los residentes de Estados Unidos que planean comprar o vender una casa el próximo año dudan en mudarse a un área con riesgo climático, según un informe de Redfin citado por el WSJ.
“Nos dimos cuenta de que el suroeste de Florida es demasiado peligroso para vivir permanentemente”, lamentó Robin Konschak, que junto a su mardio Kurt Kuemmerle decidieron vender su terreno cerca de Fort Myers en vez de construir una casa allí.
Del otro lado están Connie y Gregg Langerbahn, ambos apenas por encima de los 60 años, que se irán de Cincinnati para vivir en el suroeste de Florida. ¿Por qué? “El huracán asustó a mi esposo, pero el sueño de toda mi vida fue vivir en Florida y no me rendiré”, se envalentonó Connie. ¿Qué van a hacer? Esperan gastar no más de 450.000 dólares en una casa de tres habitaciones y dos baños.
¿Podrán conseguir algo así? Un estudio de la Universidad Internacional de Florida encontró que el área metropolitana de Cape Coral-Fort Myers era el mercado inmobiliario más sobrevaluado del país en agosto, antes del huracán Ian, con compradores pagando un promedio del 70% sobre la tendencia de precios a largo plazo del área. Ahora, con menos oferta, los precios probablemente suban aún más. Si se puede sacar rédito de la devastación del huracán, solo será en el largo plazo.