ESPAÑA CRECIMIENTO ECONÓMICO

Preocupa en España que la suba de turistas no se refleje en la facturación

A pesar del crecimiento en la facturación del 7,5% en la primera mitad del año, la hostelería enfrenta desafíos debido a un turismo que no se refleja en las ventas esperadas.

BAE Negocios

El Instituto Nacional de Estadística (INE) informó que la facturación en el sector de servicios de comidas y bebidas de España subió un 7,5% durante el primer semestre de 2024, en comparación con el mismo periodo del año anterior. No obstante, y a pesar del incremento del 1,7% en el índice de ocupación, los empresarios del sector en las distintas zonas no ven reflejada la afluencia turística en sus ingresos.

En el norte, Cesar Muriedas, portavoz de la Asociación Empresarial de Hostelería de Cantabria, señaló que las condiciones meteorológicas, afectaron negativamente al sector, con una facturación que podría caer un 5% respecto del 2023. Además, la diversificación del turismo, con un mayor número de turistas de camping y caravanas, llevó a una reducción del gasto en bares y restaurantes.

 

Más datos

La situación en La Rioja no es más alentadora. Francisco Martinez-Bergés, presidente de Hostelería Riojana, prevé que la facturación de junio será un 15% inferior a la del verano pasado. Las actividades de enoturismo tampoco alcanzaron las expectativas, aunque se espera una mejora en los meses de vendimia, de septiembre a noviembre.

En tanto la Comunidad de Madrid atravesó una disminución significativa en la actividad hostelera durante el verano boreal, ya que muchos locales aprovechan para cerrar debido a la masiva salida de madrileños hacia destinos de playa, según fuentes del sector.

 

Altas temperaturas

Alfonso Robledo, presidente de la Federación Empresarial de Restauración de las Islas Baleares (Ferib), destacó que, tras dos años positivos, este verano fue decepcionante, con una moderación del gasto por parte de los turistas. La inestabilidad climática, con episodios de lluvias y viento, junto con una DANA (depresión aislada en niveles altos) reciente, desplazaron el consumo de verano hacia septiembre y octubre.

Por último, en Sevilla, las altas temperaturas impactaron negativamente en las ventas, especialmente en las zonas residenciales, donde la caída fue "drástica". Además, la migración masiva de los sevillanos hacia la costa dejó a muchos establecimientos con una rentabilidad nula durante esta temporada.

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