La inflación en Brasil bajó al 7,17 % en septiembre
La reducción de los precios de combustibles volvieron a incidir con fuerza en la deflación de la economía más grande de la región
La inflación volvió a desacelerarse en Brasil y el nivel interanual retrocedió del 8,73% en agosto al 7,17% en septiembre, gracias a la caída de los precios de los combustibles, especialmente de la gasolina, informó oficialmente el Gobierno.
En septiembre la inflación desaceleró un 0,29%, lo que supone la tercera caída consecutiva de la tasa tras las deflaciones registradas en julio (-0,68 %) y agosto (-0,36 %), según el Instituto Brasileño de Geografía y Estadística.
En el acumulado hasta septiembre la inflación se situó en el 4,09 por ciento.
Desde julio, la desaceleración de los precios ha sido impactada por la caída en los precios de los combustibles y especialmente por el de la gasolina, que en septiembre bajó un 8,33 % por la reducción de impuestos federales aprobada por el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro, que busca la reelección, un tema que Brasil decidirá en el balotaje del próximo 30 octubre.
Metas
De los nueve grupos de productos y servicios analizados por el IBGE, tres registraron caída en septiembre: transportes (-1,98%), comunicaciones (-2,08%), y alimentos y bebidas (-0.51%).
Brasil cerró 2021 con una inflación del 10,06%, la mayor tasa acumulada desde 2015, cuando el índice fue del 10,67 por ciento.
Para este año, el Banco Central se impuso una meta de inflación del 3,50% con un margen de tolerancia de 1,5 puntos porcentuales, aunque ya ha admitido que la misma no será cumplida este año.
Según las estimativas de los economistas del mercado financiero divulgadas la víspera por el Banco Central, el país cerrará con una tasa de inflación del 5,71 %, por debajo del 6,40% previsto hace cuatro semanas, mientras que para 2023 se espera una inflación del 5,00 por ciento.