Lula recorta fondos por 1000 millones de dólares a parlamentarios brasileños
El ajuste presupuestario puede afectar la relación del presidente con el Congreso, en su mayoría integrado por conservadores
El presidente de Brasil Luiz Inácio Lula da Silva promulgó los presupuestos generales de 2024, con un recorte de 5.600 millones de reales (unos 1.122 millones de dólares) de partidas usadas por diputados y senadores federales para impulsar obras y proyectos en sus distritos electorales.
Lula justificó el recorte presupuestario, publicado en el Diario Oficial de la Unión, en que la inflación fue menor a la esperada en 2023 —un 4,62 % frente al 4,85 % previsto–, por lo que también se redujeron los ingresos del Ejecutivo.
De modo tal que las llamadas "enmiendas parlamentarias", recursos destinados para que los diputados y senadores realicen proyectos en sus distritos electorales, generalmente para mejorar las infraestructuras, caen desde el récord de 53.000 millones de reales (10.600 millones de dólares) aprobado por el Congreso a cerca de 47.500 millones de reales (9.500 millones de dólares).
"Todo el equipo, en el momento de la decisión de recorte, decidió, en primer lugar, salvar plenamente la salud y la educación de cualquier tipo de recorte, salvar las inversiones del PAC [Programa de Aceleración del Crecimiento], salvar la seguridad pública y el población que más lo necesita", afirmó el ministro de Relaciones Institucionales, Alexandre Padilha.
La decisión puede enturbiar la difícil relación entre el jefe de Estado y el Congreso, de mayoría conservadora y liberal, y que el Gobierno necesita para sacar adelante los proyectos de ley y demás iniciativas de su autoría.
Según Folha de Sao Paulo, en un intento de evitar una crisis, el Ejecutivo prometió presentar en febrero un plan para revertir el recorte presupuestario.
La Ley de Presupuesto Anual (LOA) de 2024 prevé gastos totales de aproximadamente 5,5 billones de reales (alrededor de 1,1 billones de dólares), y la mayor parte del gasto se destinará a la refinanciación de la deuda pública.
Previsiones
Los presupuestos generales para este año fueron aprobados por el Congreso el pasado 22 de diciembre y Lula tenía de plazo hasta este 22 de enero para promulgarlos.
El texto prevé que la economía brasileña crecerá en 2024 un 2,2 por ciento.
También incluye el compromiso de que el Gobierno cerrará 2024 con un déficit público primario "cero", que se propone alcanzar con la entrada en vigor de diversas medidas que apuntan a recomponer la recaudación tributaria. Sin embargo, el presidente ya dijo que "difícilmente" se conseguiré esto último.
El presupuesto establece además un fondo de 4.900 millones de reales (980 millones de dólares) que será distribuido entre los partidos políticos, como parte de la financiación pública de las campañas para las elecciones municipales del próximo octubre.