Amazon fabricará sus propios diamantes para revolucionar internet
Amazon se asoció con una minera para desarrollar gemas a medida que mejorarán las velocidades y la confiabilidad de las redes cuánticas. De qué se trata el proyecto y cómo funciona
Amazon primero revolucionó las librerías. Después revolucionó el comercio minorista. Ahora, tiene una nueva revolución en mente: la de las redes informáticas.
El gigante del comercio minorista anunció que se asoció con De Beers Group para cultivar diamantes artificiales. El proyecto, supervisado por el Center for Quantum Networking de Amazon, parte de AWS, una de las plataformas de servicios en la nube más populares y ampliamente utilizadas del mundo por empresas y organizaciones de todos los tamaños en una gran variedad de industrias. Por su parte, la división Element Six de De Beers cultivará las gemas con la esperanza de mejorar las velocidades y la confiabilidad de las redes cuánticas.
¿De qué se trata el proyecto? Las redes cuánticas son sistemas de comunicación que utilizan los principios de la mecánica cuántica para transmitir información entre distintos puntos de una red. Estas redes se basan en el fenómeno de entrelazamiento cuántico, que permite la transferencia de información entre partículas subatómicas a través de largas distancias sin la necesidad de que exista una conexión física entre ellas. Los diamantes serían parte de un componente que permite que los datos viajen más lejos sin dañarse. La tecnología cuántica es una de las tendencias del momento, a tal punto que China también busca ser pionera en ese sector.
“Queremos hacer estas redes para AWS”, declaró Antia Lamas-Linares, directora de la unidad Center for Quantum Networking, a Bloomberg. Para ella, la tecnología podrá usarse dentro de “años, no décadas”, por lo que la espera no será tan larga.
Los diamantes, elemento clave para una red cuántica segura
Un diamante es la forma sólida del elemento carbono. Su estructura cristalina lo convierte en el material más duro y térmicamente más conductor que existe en la naturaleza. Los diamantes también recogen naturalmente un número limitado de impurezas, como los átomos de nitrógeno, que les dan color, explicó Reuters.
Esas impurezas pueden ser un activo en los diamantes hechos por humanos. Al crear gemas con exactamente las mismas impurezas y darles forma para que se alineen de la misma manera, pueden funcionar como repetidores en una red cuántica.
En última instancia, también podrían ayudar a que la computación cuántica tenga un impacto más amplio. Esos equipos serán necesarios para conectar computadoras que se basen en la misma tecnología, lo que permitirá que las redes de computadoras cuánticas, que durante mucho tiempo eran tan solo parte de la ciencia ficción, se conviertan en realidad, dicen los investigadores de Amazon.
Los repetidores de señal convencionales no pueden manejar información de esta forma, conocida como qubits. En última instancia, este equipo podría terminar en las redes utilizadas por AWS, un proveedor de servicios de computación en la nube que representa la mayor parte de las ganancias de Amazon.
¿Por qué Amazon quiere diamantes hechos a medida?Lo primero que busca Amazon es una ventaja competitiva frente a Google y Microsoft, sus mayores rivales en este y todos los campos. Como maneja una parte considerable del procesamiento y almacenamiento de datos del mundo, necesita mantenerse al tanto de cualquier desarrollo tecnológico.
Por otro lado, las características ópticas y cuánticas hacen que el diamante sea particularmente ventajoso para aplicaciones en redes y comunicaciones cuánticas. Sin embargo, la falta de un acceso amplio a varios grados y morfologías de diamantes fue durante mucho tiempo un problema para la industria.
Recientemente, Element Six estableció una instalación en Oregón con capacidad para producir anualmente hasta dos millones de piezas de este tipo de diamantes especializados. Así, la alianza también es beneficiosa para esa empresa: podría allanar el camino para un nuevo caso de uso de diamantes sintéticos, y su potencial para usarse en computación cuántica podría ser una gran oportunidad.