Hace un mes que 133 trabajadoras tomaron la planta Textilcom y no tienen respuesta
Textilcom fabrica prendas para Cheeky y Como quieres que te quiera. El dueño, Carlos Vilariño cerró las fábricas de Catamarca y La Rioja, dejó a 260 personas en la calle y adeuda créditos, sueldos e indemnizaciones
Hace un mes que 133 trabajadoras se turnan para dormir y cuidar la planta que Textilcom cerró en Catamarca, en la que trabajaron desde 2022. Su dueño, Carlos Vilariño, cerró la fábrica sin pre aviso e intentó llevarse todas las máquinas, pero se lo impidieron las trabajadoras. Les adeuda sueldos y todas las indemnizaciones. Vilariño repitió el mismo modus operandi en Textilcom La Rioja, cerró la planta y no se supo más nada de él. Adeuda un total de 260 indemnizaciones, además de todos los créditos que pidió para equipar la planta que fabricaba para Cheeky y Como quieres que te quiera.
Quién es Carlos Vilariño, el empresario que fue apoyado por los gobiernos de Catamarca y La Rioja con créditos, subsidios, quita de impuestos y hasta con predios para que instale sus plantas y a los dos años bajó la persiana y se fue. Con más de 15 años de experiencia, según presume, tiene una planta en Villa Soldati. En enero de 2022 anunció con bombos y platillos la apertura de dos plantas en Catamarca y La Rioja con 6 líneas de producción cada una. Quería pasar de fabricar un millón de prendas a 2,5 millones al año. En la lista de sus principales clientes figuraban Mimo, Topper, Grisino, Penguin, Cristóbal Colón y 47 Street. Consiguió préstamos para comprar las maquinarias en La Rioja y en Catamarca y nunca los saldó. La Caja de Prestaciones Sociales de Catamarca (Capresca) y el Banco Nación le hicieron millonarios préstamos, ambas entidades hicieron ejecuciones. “Hoy es imposible abastecer la demanda”, repetía el empresario en 2022.
Se lo notaba tan entusiasmado que no le importaba contar que siempre fue antiperonista, pero que tuvo que replantearse algunas cosas. Carlos Vilariño, el CEO de Textilcom le dijo a BAE Negocios en 2022: “No soy peronista, no vote a este Gobierno (por el de Alberto Fernández). Pero el anterior (gestión de Mauricio Macri) hizo un desastre con la industria. El ex ministro de Producción, Francisco Cabrera nos decía que teníamos que cerrar las industrias porque no eramos competitivos. Esto ocurrió, nadie me lo contó, lo dijo en público y eso produjo el cierre de muchas plantas en todo el país. Ellos creían en otro modelo. No creían en las industrias tradicionales para el desarrollo de la argentina. Confío en que hayan aprendido de ese error si les toca volver a gobernar".
"Yo que como bananas desde chiquito, veo la increíble vocación de ministros y gobernadores de dar trabajo genuino. Me he deconstruído", decía Vilariño en 2022.
Sonaba raro que un empresario se confiese “gorila”, pero Vilariño lo hizo. "Muchas de las cosas que están pasando me han obligado a deconstruir algunas cosas de mí. Hay una idea de que el peronismo siempre quiere a la gente en la pobreza porque si pasa a la clase media no los vota y no es verdad. Yo que como bananas desde chiquito, veo la increíble vocación de ministros y gobernadores de dar trabajo genuino. Me he deconstruído. Catamarca y La Rioja recuperaron muchas industrias que cuando las recibieron estaban fusiladas”, afirmó ante de la llegada de Javier Milei al gobierno.
De todo el abanico de marcas que tenía, retuvo pocas. Algunas son Cheeky, Mimo, Grisino, Como quieres que te quiera y Cristóbal Colón. La única planta que trabaja es la de Villa Soldati que tiene 340 trabajadores. En Catamarca fabricaba en su mayoría prendas para Cheeky y Como quieres que te quiera. Aún quedaron prendas adentro de la planta a medio confeccionar, que Vilariño dejó. Así como dejó las más de 200 máquinas que quedaron abandonadas en la planta catamarqueña.
El Gobierno de Catamarca se puso a buscar un interesado que quiera retomar la producción textil y que le de trabajo a los 133 trabajadoras. Pasaron varios, visitaron la planta, hubo reuniones, pero no hubo novedades. Desde el Gobierno insisten que todavía están en conversaciones con dos, y uno sería el más interesado. Sin embargo, las obreras y obreros no cobraron ni sus sueldos adeudados de abril que le prometieron que se los iban a pagar en cuotas. Sólo recibieron una ayuda económica del Gobierno catamarqueño que les dio primero 100.000 pesos y luego 200.000 a cada trabajador, asumiendo las responsabilidades que el empresario no cumple. Empresarios textiles dicen en voz baja que es muy difícil que Vilariño cumpla, que ya dejó deudas pendientes en otros lugares.
Las 133 trabajadoras, aunque hay algunos trabajadores, son todas jefas de familia. Se dividen en turnos de 40 operarias y van a cumplir su horario de trabajo, aunque las seis líneas están vacías. Esperan que Carlos Vilariño vaya en persona y cumpla con su palabra.
Brenda Villagran se convirtió en la vocera de sus compañeras, cuenta cómo es vivir en la toma. “Algunos compañeros ya no pueden seguir sin cobrar y salieron a hacer changuitas. Tenemos dos compañeras con las madres muy enfermas que necesitan medicamentos muy caros y sacamos del fondo de lucha para ayudarlas. Yo tengo a mi hija que es asmática, le corté el tratamiento porque no tengo con qué comprarle los remedios. Textilcom no nos hizo ni los aportes jubilatorios, que sí nos descontó, ni nunca nos pagó la obra social, teníamos una asistencia solidaria que ya no tenemos. Pero nos hacía todos los descuentos y no los aportaba”, contó Brenda Villagran.
Desde el ministerio de Industria de Catamarca, le dijeron a BAE Negocios: “Veremos si esta semana se puede dar una definición. La clave esta en que recontraten a la gente y eso lleva un poco más de tiempo. Queremos firmar una carta de intención. Vilariño nos dice que pagará las indemnizaciones”. Pero todavía no se habla de quién sería el interesado, si es que existe. Tampoco hay fecha de pago de salarios adeudados, ni de indemnizaciones. Desde el cierre sólo le mandó un audio a una trabajadora pidiéndole paciencia.
"Yo tengo a mi hija que es asmática, le corté el tratamiento porque no tengo con qué comprarle los remedios", cuenta la vocera de las trabajadoras de Textilcom
Los trabajadores no pueden creer que invirtió más de 400 millones de pesos y no es capaz de pagarles lo que les debe, retirar la mercadería que dejó abandonada para entregar a Cheeky y Como quieras que te quiera. “Se lavó las manos y no dio señales de vida. No pagó impuestos, ni aportes y se fue de un día para el otro y está libre, como si no hubiera cometido ningún delito, aunque estafó hasta a los bancos. Nosotras quedamos con toda la ilusión y la moral por el piso, y la dignidad perdida, porque el trabajo dignifica. Y si no tenemos trabajo, no tenemos dignidad. Prefirió perder todo lo invertido e irse, sin pagarnos una suma que era menor a esa”, dijo una trabajadora.
La situación se complica en la industria textil de toda la provincia. Otras empresas textiles que también llegaron, muy avaladas, en octubre de 2021 a la provincia, ya están pagando los sueldos en cuotas.