Los retos y desafíos del gobierno de Javier Milei en 2024
El Presidente deberá conseguir los votos necesarios en el Congreso para aprobar la Ley Ómnibus y hará frente a las denuncias judiciales contra el mega DNU de desregulación de la economía
El presidente Javier Milei prometió un duro ajuste de la economía pero para llevarlo adelante deberá conseguir la aprobación de la Ley Ómnibus y lograr el visto bueno del mega DNU con la aprobación del Congreso donde no tiene mayoría.
La Libertad Avanza, el partido político del gobierno, no tiene los votos garantizados para debatir el paquete de leyes que envió a las sesiones extraordinarias por la vía legislativa que incluye la restitución del Impuesto a las Ganancias para los trabajadores y la reforma del Estado bajo el nombre de " Bases y Puntos de Partida para La Libertad de los Argentinos".
El texto de 664 artículos enviado la semana pasada contempla la privatización de las empresas públicas; cambios en el sistema electoral y político; reformas tributarias; limitaciones a las protestas sociales; y la eliminación del mecanismo para calcular las jubilaciones, entre otros puntos.
El oficialismo asegura que “los votos están” aunque sin revelar quienes apoyaran a la llamada Ley Ómnibus. Aún no se sabe cuándo finalmente llegará el debate al recinto o si deberán extender las sesiones que culminan el 31 de enero. El camino obligatorio será pasar primero por el tratamiento en las comisiones donde los ministros acudirán a defender los proyectos. Desde el inicio del año y por cuatro semanas deberán votar la iniciativa en Diputados y luego en el Senado, por lo que los tiempos parecen quedar cortos.
Por otro lado, el Gobierno enfrenta el rechazo al DNU con más de una veintena de amparos de inconstitucionalidad presentados ante la Justicia. Si la vía judicial o la parlamentaria rechazan la medida, Milei anticipó que estaría dispuesto a convocar a un plebiscito para que la población la respalde.
El Ejecutivo sigue respaldando la iniciativa y considera que es legal utilizar este tipo de método ante “la necesidad y urgencia” de la crisis económica.
Entre otros puntos, el decreto deroga la ley de alquileres, de Abastecimiento y de Góndolas; desregula la medicina prepaga; flexibiliza las leyes laborales con modificaciones en las indemnizaciones; elimina la Ley de Tierras, y modifica el Código Civil y Comercial.
La Corte Suprema ya avisó que tratará el tema después de la feria judicial de enero ante la demanda que presentó el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, pidiendo que se declare la inconstitucionalidad del decreto de desregulación de la economía que entró en vigencia el viernes.
Otro de los retos será contener a las organizaciones sociales, gremiales y políticas de las protestas callejeras. En apenas tres semanas de gestión, Milei enfrentó dos grandes movilizaciones y reacciones espontáneas de cacerolazos. La CGT desafió al Gobierno con una estrategia que no se activaba desde hacía muchos años: un paro general con movilización el 24 de enero.
La estrategia del Gobierno para impulsar la batería de medidas que anunció estas semanas será apoyarse en el voto popular que le dio el triunfo a Javier Milei en el balotaje con el 56 por ciento. Nadie asegura que esa receta funcionará en los próximos meses. Las soluciones del presidente implicarán mayor inflación y pobreza. “Vienen meses duros”, anticipó el mandatario este fin de semana.