El gobierno niega la posibilidad de una salida inminente del canciller Felipe Solá
Versiones periodísticas dieron cuenta en las últimas horas de una posible salida del gobierno del canciller Felipe Solá, mientras que desde el gobierno nacional salieron a negar esa posibilidad y adjudicaron los rumores a "operaciones", aunque reconocieron el malestar del presidente con el ministro
Una versión que circuló en las últimas horas a través de los medios de comunicación, dio cuenta sobre una posible salida del canciller Felipe Solá del gobierno, luego de que este derrapara en declaraciones formuladas en las que involucró al Fondo Monetario Internacional (FMI), tras una videoconferencia que el presidente Alberto Fernández mantuvo el pasados 30 de noviembre con el mandatario electo de los Estados Unidos, Joe Biden y de las que el ministro de Relaciones exteriores no participó.
Una fuente de Casa Rosada consultadas por BAE Negocios, negó la posibilidad de que Solá tenga pensado irse o sea eyectado del cargo en lo inmediato: "Son solo rumores y operaciones, pero no hay nada en concreto", precisó.
De igual manera se expresaron fuentes vinculadas con la Cancillería, que reconocen la existencia del malestar del Jefe de Estado con el ministro de Relaciones Exteriores, aunque advirtieron que en caso de existir esa alternativa, esta no sería de manera inmediata.
Dijeron además, que tras la pausa del fin de semana largo, Solá habría decidido continuar en el cargo, pero con un perfil más bajo.
Lo cierto es que mañana, el canciller tiene programada una reunión con sus pares del Mercosur y el miércoles, Fernández asumirá la presidencia pro témpore del organismo regional.
"No tengo ningún elemento que me diga que Felipe se puede ir del gobierno, a menos que la relación con Alberto no mejore", señaló una fuente de la cartera de Relaciones Exteriores, la que argumentó que "el problema es que la política exterior siempre la lleva el presidente, y Felipe no siempre la pegó con sus opiniones respecto al Mercosur o el Grupo de Puebla, y diría que van medio a contramano de lo que piensa Alberto" y "está claro que si había una buena sintonía entre ambos al principio, hoy no la hay tanto".
El viernes, Solá mantuvo una reunión con los cinco secretarios de la Cancillería, ocasión en la que se refirió al tema, pero el fin de semana largo "lo pensó y decidió quedarse, por lo que no tengo ningún elemento que me diga que se puede ir, a menos qué, insisto, la relación con el presidente no mejore".
"Felipe se quiere quedar y sabe por supuesto que está tocado en un ala, aunque no sería nada raro que Alberto más adelante y si las cosas no cambian o mejora la confianza, decida desplazarlo", señaló otra fuente de diálogo frecuente con el funcionario y el jefe de Estado, quien reconoció que candidatos para reemplazarlo "hay varios, pero sobre todo está Gustavo Béliz, que me da la impresión que es su principal adversario, no tanto el embajador en Estados Unidos, Jorge Arguello, quien está cómodo en su cargo en Washington".
La fuente precisó además, que la embestida contra el canciller partió de "fuego amigo, porque alguien decidió contar lo sucedido en su momento".