Una de las diputadas libertarias que visitó a Astiz vinculó a Martín Menem y la Casa Rosada con el tour a Ezeiza
Rocío Bonacci dijo que fue "engañada" por su compañero de bancada Beltrán Benedit, que organizó la reunión con los genocidas, y analiza abandonar La Libertad Avanza.
El gobierno de Javier Milei observa con preocupación la interna que se desató dentro de la bancada de La Libertad Avanza en torno a la visita de seis diputados libertarios a Alfredo Astiz y otros genocidas. En las últimas horas, Rocío Bonacci, una de las legisladoras que integró la comitiva que fue a la cárcel de Ezeiza, deslizó que el presidente de la Cámara baja, Martín Menem; y la Casa Rosada avalaron el tour que organizó el entrerriano Beltrán Benedit.
Bonacci intentó despegarse desde un comienzo de la postura de quienes en su bancada reivindican el accionar de los represores durante la última dictadura cívico-militar. En una entrevista que concedió a un programa televisivo, aseguró que fue "engañada" porque no se le "proporcionó la información completa del objetivo real de la visita" y subrayó que sólo le dijeron que se trataba de "una visita humanitaria".
La diputada santafesina puntualizó que una vez que llegaron al penal ella planteó que no quería "participar" de la conversación "activamente", ni de la foto con los genocidas; y se limitó a contar que "se charló demasiado que hay presos de crímenes de lesa humanidad que tienen más de 70 años".
“Yo recibí una invitación por parte de un colega y de hecho confié y que creo que ese fue mi mayor error, confiar en un colega de bloque, que parece absurdo decirlo; porque primero era una vista con un buen objetivo de fondo y segundo porque aparentemente tenía el ok de Martín Menem y de Casa Rosada, de que esta vista estaba ok. Quiero decir, todo lo que se pone en el grupo nuestro, que nosotros compartimos de legisladores, es oficial. O sea, todas las invitaciones son oficiales”, agregó Bonacci.
La legisladora libertaria dijo que habló por teléfono con el titular de la Cámara de Diputados para explicarle "de dónde venía" su "enojo" con Benedit. "En ese momento, desconocía un poco lo que estaba sucediendo porque había sido muy incipiente, según él, pero la realidad es que la visita se convocó desde una combi oficial. Eso se hace todo un pedido desde lo que es la Cámara, desde la aplicación de Diputados, y realmente tiene un ok dado desde Presidencia o desde la misma gestión, porque sino no te habilitan un vehículo para trasladarte a donde vos quieras, porque sino podés usarlo para ir a pasear”, remarcó Bonacci.
Desde el entorno de Menem aseguraron a BAE Negocios que él no estaba al tanto de la visita a Astiz, Antonio Pernías, Carlos Suárez Mason y Adolfo Donda, entre otros represores condenados por delitos de lesa humanidad.
El bloque de Unión por la Patria, que preside Germán Martínez, pidió a Menem que informe sobre el trámite de solicitud de la combi que se realizó para trasladar a la cárcel de Ezeiza a los diputados Guillermo Montenegro, Lourdes Arrieta, Alida Ferreyra, María Fernanda Araujo, Benedit y Bonacci. A través de un escrito, el referente libertario señaló que "no consta en los registros" de la "Cámara de Diputados de la Nación ninguna solicitud de uso de vehículos oficiales motivadas en visitas al Servicio Penitenciario por parte de diputados/as".
"Si bien puede inferirse de la dirección colocada en el casillero ‘destino’ que el traslado habría sido el penal de Ezeiza, no se detalla ni se insinúa el carácter de la visita, pues, se reitera, ello no es requerido. Tampoco puede constatarse quiénes hicieron uso efectivo de este servicio, ni que fuera en representación de esta H. Cámara o del bloque de La Libertad Avanza ni de ningún otro bloque en particular”, sostuvo Menem.
Por fuera de ese texto, el presidente de la Cámara baja no brindó hasta ahora ninguna otra respuesta ante lo sucedido. El jefe del bloque de PRO, Cristian Ritondo, es uno de los opositores que le pidió en persona que encuentre una salida "institucional" para sortear este tema, algo que también esperan algunos diputados libertarios, que están enojados con sus compañeros de bancada.
Para ordenar la tropa, este martes habrá una reunión de la bancada de La Libertad Avanza. Hasta ahora, su jefe, Gabriel Bornoroni, buscó mantenerse al margen del asunto, más allá del malestar que le generó la defensa cerrada de Benedit a los genocidas, a los que definió en un chat de legisladores como "ex combatientes que libraron batallas contra la subversión marxista". Bonacci, así como como Arrieta, evalúan abandonar el espacio, lo que podría abrir la puerta a una fuga más grande.
Marcela Pagano es otra de las diputadas que está cada vez más incómoda en La Libertad Avanza, sobre todo después de las tensiones que generó su nombramiento como presidenta de la comisión de Juicio Político, que fue rechazado por Menem y provocó la salida de Oscar Zago del bloque.
El temor del oficialismo es que merme la cantidad de integrantes de la bancada libertaria y eso despeje aún más el camino al peronismo para conformar una Comisión Especial para analizar la conducta de los seis diputados que estuvieron en el penal de Ezeiza. El libertario Carlos D’Alessandro advirtió que podría sumarse al pedido de Unión por la Patria.
Hacemos Coalición Federal, la izquierda y los diputados radicales que responden a Facundo Manes también podrían acompañar esa iniciativa, mientras que el resto de la UCR y el PRO no descartan seguir esos pasos.
En la sesión convocada para el próximo 7 de agosto, Unión por la Patria forzará el debate para que se constituya la Comisión especial. En La Libertad Avanza apuestan a llegar a esa fecha más ordenados, pero saben que sí o sí alguien tendrá que pagar el costo por una visita de la que nadie quiere hacerse cargo.