EEUU

Fuegos artificiales y rabia social: el Ejército desfila para Trump y la calle le grita "no queremos reyes"

El desfile militar por los 250 años del Ejército —y el cumpleaños de Trump— coincide con masivas protestas contra las redadas del ICE y recortes a la salud. La calle grita: “No Kings”

BAE Negocios

Donald Trump prepara una celebración con tanques, misiles, bandas militares y cazas de guerra por los 250 años del Ejército, que coincide con su cumpleaños número 79. La cita es este sábado en Washington. Pero, mientras tanto, miles de personas se organizan para salir a las calles en más de 2.000 ciudades de Estados Unidos con una consigna clara: “No Kings”.

El acto principal comenzará a las 8:30 con una ofrenda floral en la Tumba del Soldado Desconocido, continuará con competencias físicas, un festival en el National Mall y una parada militar desde el Lincoln Memorial por Constitution Avenue hasta la Casa Blanca. El cierre prevé fuegos artificiales sobre el Tidal Basin a las 21:45.

Según el Ejército estadounidense, el evento movilizará a 6.700 soldados, 28 tanques Abrams, vehículos blindados Bradley y Stryker, 4 obuses autopropulsados Paladin, lanzadores de misiles, 50 aeronaves —entre ellas cazas P-51 Mustang, transportes Douglas C-47 y helicópteros Cobra—, ocho bandas militares, 24 caballos, dos mulas y un perro llamado Doc Holiday.

“El desfile va a ser mejor y más grande que cualquiera que hayamos tenido en este país”, escribió Trump en su red social. El evento fue declarado “Acontecimiento Nacional de Seguridad Especial” por el Servicio Secreto.

“No queremos Reyes”

En simultáneo, organizaciones civiles convocaron a protestas en más de 2.000 puntos del país. La consigna “No Kings” reúne a grupos como la ACLU, Human Rights Campaign y la American Federation of Teachers, entre más de un centenar. Las mayores movilizaciones están previstas en Nueva York, Chicago, Los Ángeles, Phoenix, Houston, Atlanta, Charlotte y Filadelfia.

La protesta nacional responde a la intensificación de los operativos del ICE contra inmigrantes y a un proyecto de ley de gasto impulsado por Trump que, según estimaciones, podría recortar la cobertura médica de millones de personas.

 

En Los Ángeles, la Guardia Nacional reprimió esta semana una manifestación contra el ICE, con casi 400 personas detenidas. También hubo protestas y detenidos en Austin, Nueva York y Filadelfia. En respuesta, el gobernador de Texas, Greg Abbott, desplegó más de 5.000 soldados de la Guardia Nacional y 2.000 policías estatales: “Texas no tolerará la anarquía que vimos en Los Ángeles”, publicó el jueves en X.

Desde California, el gobernador Gavin Newsom criticó al presidente en cadena estatal: “Tenemos un presidente que no quiere estar atado por ninguna ley ni constitución”. Un juez federal le restituyó el control de la Guardia Nacional californiana, pero una corte de apelaciones suspendió la medida.

En Washington no

A diferencia de otras movilizaciones, los organizadores decidieron no marchar en Washington. “Hacer que la acción en todos los demás lugares sea la verdadera historia de Estados Unidos ese día”, explicaron desde la web oficial del movimiento.

Entre los apoyos públicos más llamativos se encuentra el de Christy Walton, heredera de Walmart, que financió una solicitada a página completa en The New York Times con el mensaje: “No Kings”.

Una fiesta con uniformes

La última vez que el país realizó una parada militar de estas características fue en 1991, para celebrar la victoria en la Guerra del Golfo. Participaron 800.000 personas y el gasto final alcanzó los USD 12 millones. Esta vez, la estimación oscila entre 25 y 45 millones de dólares, aunque los costos podrían ser mayores cuando se sumen los operativos de seguridad y las reparaciones viales.

Mientras Trump alista su fiesta con uniformes, misiles y tanques, miles de estadounidenses se preparan para responder con banderas y una consigna que busca marcar distancia con cualquier pretensión monárquica: “No queremos reyes”.

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